mar29
Poeta recién llegado
Son tus ojos la pureza de las almas
tus pupilas de ébano, el infinito inocente
que me miran con sonrisas desplegadas
dibujando tu frescura en mi mirada.
Es tu llamado, a mi presencia, lo incondicional
que abre a mi corazón etermamente sus alas
y conquista la paciencia que a veces muy oculta
yace esperando el reclamo de tus manos
para que la tibieza de las mías las arropen y cubran.
Con tus voces inquietas, retozando en tus labios
se esconden melodías de viejos y dulces cantos
mi memoria las liberta del recuerdo tan lejano
son aquellas que aún perduran con el paso de los años.
La dulzura se expone máximanente.
El jugar se convierte en lo que une las distancias
al volver, descubriendo contigo mi dormida infancia.
tus pupilas de ébano, el infinito inocente
que me miran con sonrisas desplegadas
dibujando tu frescura en mi mirada.
Es tu llamado, a mi presencia, lo incondicional
que abre a mi corazón etermamente sus alas
y conquista la paciencia que a veces muy oculta
yace esperando el reclamo de tus manos
para que la tibieza de las mías las arropen y cubran.
Con tus voces inquietas, retozando en tus labios
se esconden melodías de viejos y dulces cantos
mi memoria las liberta del recuerdo tan lejano
son aquellas que aún perduran con el paso de los años.
La dulzura se expone máximanente.
El jugar se convierte en lo que une las distancias
al volver, descubriendo contigo mi dormida infancia.