Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
i) De algo que está en toda escritura, y en gran cantidad, se tienen que decir muchas cosas por sus muchos usos. Debe haber sido uno de los signos mudos (que no tienen sonido) que se intercalan entre las palabras para darles sentido, significado y fuerza, más antiguos. Y pensando en la antigüedad nos vamos a la historia de su nacimiento. Pero como no tenemos más datos que los hallados en la piedras, tablas, papiros, o varas de bambú unidas para formar una especie de hoja; no nos queda más que imaginar, basados en los requerimientos de la lengua pensada y hablada, que en un principio, antes de que el verbos fuera verbo, ya era el silencio, y el silencio fue interrumpido por el sonido que luego fue imitado por la voz. Así que quizá el origen de la coma es el silencio absoluto sobre el cual se piensa, se habla y se escribe. Y para dibujar el silencio se hizo primero necesario el espacio entre las voces que son dibujadas por las letras, espacio sin más. Talvez se hizo luego necesario una barra cruzada (\) o (/) que por su tamaño excesivo, sin significar nada más que silencio, fue necesario hacerla mínima y certera, apta para un jalón de la cuchilla del grabador de barro, del manipulador de la pluma de ave manchada en la punta con tinta, sobre el papiro o la hoja de amate. El espacio sobrevivió como una presencia que separa y deslinda una palabra de otra, y se reservó el uso de esa minúscula huella, que es la coma, para silencios más complejos, interesantes y necesarios.
Perdóneseme la gran falsedad que acabo de escribir, pero concédase también que mucho de probable pudiera tener si miramos las fotografías de los diversos escritos de la antigüedad, y escrituras antiguas sobre piedra y otros materiales. Y es así como la imaginación provee para este único caso, una probable explicación del porqué usamos y existe la coma en la escritura.
Y bueno, para entrar en materia sustentada, aportaremos los dichos que los estudiosos y maestros de la lengua han emitido sobre la coma(,).
Don Miguel Salinas Alanís
(1858-1938) Mexicano.
Miembro de la Academia Méxicana de la Lengua, dice:
"Entre los signos de puntuación, figura en primer lugar la coma (,), de más importancia que los otros, pues si faltara un punto final en la clausula, el sentido de ésta nos obligaría a hacer la pausa debida; pero si se omite una coma o se pone de más, podría dañarse gravemente la expresión."
Ejemplos:
1. Luis, préstame un peso. --2. Préstame, Luis, un peso. --3. Préstame un peso, Luis.
4. Españoles, ya sabéis el modo de ser libres. --5. Ya sabéis, españoles, el modo de ser libres.
--6. Ya sabéis el modo de ser libres, españoles.
7. ¡Ciudad tres veces heroica, te saludo!
8. Líbranos, Señor, de todo mal.
9. ¡Absorto te contemplo, gigante coronado de nieve!
(En el 1er. ejemplo, Luis es el vocativo (los vocativos se han escrito en negritas); en el "2. mexicanos lo es. Notad que cuando es la primera voz de la cláusula, lleva la coma inmediatamente después de sí; si va al fin sólo la lleva antes. En algunos ejemplos el vocativo se compone de varios vocablos.)
1. El caballo, la cabra, la gallina, la vaca, y el perro son animales domésticos.
2. Vi en aquella región hormigas, avispas, zancudos, cigarras y luciérnagas.
3. La raíz de Jalapa, la hierba del pollo, el musgo de Córcega y la corteza de la quina son buenas medicinas para el hombre.
4. Encima, debajo, delante, atrás, y dondequiera son adverbios.
7. ¡Pedro, Pedro, no te vayas!
8. Tú, él y yo somos argentinos.
9. Él te lo contó.
10. A vosotros os toca vindicaros.
11. ¡Acude pronto, pronto!
12. José Agapito Mateo Minos escribió una historia.
13. Marco Tulio Cicerón y Pluvio Virgilio Marón escribieron en latín.
14. Juan Francisco Güemes y Horcasitas fue Virrey.
(En los ejemplos 1°, 2°, 4° y 5° la enumeración es de palabras; en el 3°es de frases; en el 6° de oraciones cortas; cada una lleva coma tras de sí, menos la penúltima que se une a la última por medio de conjunción (y).
Observad que si una misma voz se repite, va separada por coma; y no la llevan los varios nombres y apellidos que corresponden a una misma persona. Varios pronombres enumerados la llevan, si están en el mismo caso; no la llevan si están en casos diferentes.)
1. Mi padre y mi tío, mi hermano y mi primo, el juez y su secretario, y mi padrino y el Médico iban en el mismo coche.
2. El caballo se espanta y relincha, corre y se desboca, salta y pasa el foso con gran peligro del jinete.
3. Esta mujer te conviene para esposa porque es bella, y buena, y amable, y compasiva, que parece un ángel de Dios.
4. Todo se hunde en la sombra: el monte, el valle, y la iglesia, y la choza, y la alquería...
5. Son socios los señores Fernández, Alvarado, Inurreta, Valera y Pérez y Soto.
6. Pagaron su cuota los señores Arias, López, Báez, Pinto, y Sousa (Prieto es una persona; Sousa es otra).
7. Caro y Cuervo, separadamente, sostienen brillantemente la teoría del gerundio.
8. Caro, y Cuervo, separadamente, sostienen una misma tesis gramatical.
9. Hizo la apología de la caridad, virtud heroica, y de la fe, virtud teologal.
(Advertid que en algunos de los ejemplos anteriores la enumeración se hace de dos en dos voces unidas por la conjunción Y; en otros, todas las palabras llevan antes dicha conjunción.
En el primer caso se escribe la coma después de cada par, incluso el penúltimo; en el segundo, todos los términos llevan la coma, inclusive el penúltimo. En el ejemplo en que van seguidas caridad y virtud, fe y virtud, es decir, cuando los nombres están en aposición, van separados por coma. Estudiad el caso de una enumeración de apellidos en los cuales el último se forma a de dos voces unidas por Y; ésta no lleva coma antes; pero la lleva si cada apellido corresponde a distinta persona.)
1. Los aztecas, enemigos jurados de los tlaxcaltecas, hostilizaban a éstos de mil maneras.
2. Los frailes, condolidos, se convirtieron en defensores de los indios.
3. Sancho, más atento a las viandas y a la bota, desatendió a su amo.
4. Allí don Quijote estaba atento, sin hablar palabra, considerando estos tan extraños sucesos.
(Entre el sujeto aztecas y el verbo hostilizaba se intercala la frase explicativa enemigos jurados etc. ; entre frailes y se convirtieron, se introduce la voz condolidos; entre atento y considerando, se interpone la expresión sin hablar etc. Todo lo intercalado lleva coma antes y después.)
1. Tomaba sus alimentos en un plato o escudilla de estaño.
2. Bien puede sentir o deplorar su muerte.
3. La finca está situada en el valle de Toluca o de Matalcingo.
4. Tiene que decidirse entre el matrimonio, o el claustro.
5. Es de Yucatán, o de Cuba.
6. La suprema magistratura, por el ostracismo.
7. Llegaremos por enero o febrero.
8. La bolsa, o la vida.
9. ¿Podré señalar este día con piedra blanca, o negra? (Cervantes).
(En los tres primeros ejemplos, la o está entre voces sinónimas: escudilla y plato, sentir y deplorar, Valle de Toluca y de Matalcingo.
En los ejemplos 4° y 5°, está entre voces que denotan alternativa: matrimonio y claustro, Yucatán y Cuba.
En el 7° ejemplo se trata de tiempo y se toman dos unidades como un solo todo.
En el penúltimo se establece un dilema, que es elegir forzosamente entre dos cosas.
Ya veis que las palabras sinónimas no llevan coma antes de la o; si hay dilema o voces que denotan alternativa, síla llevan.
a) El vocativo, que puede constar de una o de varias voces, lleva coma inmediatamente después, si se halla el principio de la cláusula; la lleva antes y después, si se halla en medio; la lleva antes, si va al fin.
b) Cuando se escriben seguidas varias voces, varias frases, o varias oraciones homogéneas que desempeñan un mismo oficio en la oración, se pone coma después de cada una de ellas, menos en la penúltima, si va unida a la última por una conjunción.
Los varios nombres de pila y apellidos que forman el nombre de una persona no deben separarse con coma.
Cuando en una enumeración de apellidos, el último se compone de dos voces unidas por Y, no se pone coma antes de ésta; pero si cada apellido corresponde a distinta persona, entonces va coma antes de la conjunción.
Cuando todas, o sólo las últimas dicciones de una enumeración van precedidas de Y, todas, sin excepción, deben llevar coma.
Llevan asimismo la coma todos los miembros de una enumeración, cuando cada miembro se compone de dos voces unidas por Y.
c) Cuando se interrumpe el orden lógico de una oración para intercalar una palabra o una expresión explicativa, se pone coma antes y después de la interrupción.
d) Las palabras unidas por la conjunción o, si son sinónimas, no deben llevar coma antes de dicha letra; pero la llevarán forzosamente si expresan alternativa o si forman un dilema.
1. Ni te presto mi atlas, ni te vendo mi estuche
2. Ni tú eres mi primo, ni yo soy tu amigo.
3. Santa Anna no fue patriota, ni gran soldado, ni presidente honorable.
4. Ni fuiste tú a la oficina, ni yo a la escuela, ni pepe al teatro.
(En los ejemplos anteriores, hay oraciones cortas ligadas por la conjunción ni; todas equivalen a una negación completa; todas van separadas con coma.)
1. Ya por la cortedad de su vista, ya por el descuido con que anda, ya por el gentío que siempre llena la plaza, ni te reconoció, ni te saludó.
2. Tengo hasta seis docenas de libros, cuáles de romance, cuáles de latín, de Historia algunos, de devoción otros (CERVANTES).
3. Unos con descaro, otros solapadamente, quiénes a lo humano, quiénes a lo divino, trabajan en arruinarme.
4. Manejando ora la espada,ora la pluma; refrenando los ímpetus de unos, avivando la tibieza de otros, dejando oír su voz en el Consejo Real, siempre sirvió a su patria.
(Las oraciones de los ejemplos anteriores son de sentido alternativo, o de sentido distributivo.
La alternativa es la opción que tenemos que escoger entre dos o más cosas. Si queremos explicar por qué no nos saludó una persona, decimos que fue porque, a causa de su mala vista, no nos vio; o porque siempre anda muy descuidada; o porque el gentío le impidió vernos: ahí hay alternativa.
Hay distribución cuando se quiere que algo sea recibido particularmente por cada uno de varios individuos: Vi cuatro señoritas con sendas sombrillas, es decir, cada una con una sombrilla. Otras veces se reparte un todo entre varios: En la víspera del combate, unos limpian las armas, otros distribuyen el parque; quién refuerza las trincheras, quién asegura el armamento. Mirad que cada una de estas oraciones lleva coma.
Querétaro, a 12 de octubre de 1915.
Sr. don Armando Canseco,
San Juan del Río.
(El ejemplo anterior es la data de una carta escrita en Querétaro y mandada a San Juan del Río; Observad que entre Querétaro y 12 de octubre hay coma; también la hay entre el apellido del destinatario (Canseco) y el lugar donde reside ( San Juan del Río).
1. Mi tío entró a una papelería con todos sus hijos y compró alguna cosa para cada uno de ellos: a Manuel le compró un cuaderno; a Lola, un lapicero; a Teresa, un compás, y a Tito, una cartera.
4. Este fecundo escritor publicó en enero un tomo de poemas: en abril, su famosa colección de documentos históricos; en septiembre, su Historia de las Guerras Civiles; y en los últimos días del año, una colección de discursos.
(Observad los ejemplos anteriores y veréis que en el 1, la segunda y la tercera oración tienen el verbo compró; que en las tres oraciones que siguen está callado dicho verbo; y que en cada uno de los lugares en que se calla se pone coma.
En el ejemplo 2, se expresa el verbo tiende; luego se calla dicho verbo después de sol, atado y desterrado, valle y paloma; y que en cada uno de esos lugares en que se calla, se pone coma. En el ejemplo 3, se calla tiene en seguida de Brasil, plata y Montevideo; en el último se calla publicó tres veces y se pone coma en los lugares en que el verbo se omite.)
e) Cuando se escriben seguidas dos o más oraciones entrelazadas por la conjunción ni, se pone coma después de cada una de ellas, si equivalen a negaciones de algo que se asegura infundadamente.
f) Deben separarse con coma las oraciones cortas de sentido alternativo, o distributivo.
g) En la data de una carta, se pone coma después del nombre del lugar en que se escribe; se pone igualmente después del nombre del destinatario y antes del lugar en que éste reside.
h) Cuando en una oración se enuncia un verbo, y en la siguiente se calla ese mismo verbo, se escribe coma en cada uno de los lugares de la elipsis, es decir, en cada uno de los lugares en que se omite el verbo.
1. Al contrario, siguen obedeciendo y respetando.
2. a pesar de todo, siempre favoreció a sus hermanos.
3. Con efecto, murió de tobardillo.
4. Además de eso, debes comprar un diccionario latino.
5. Por otra parte, no debes confiar enteramente en tus amigos.
6. De veras, es muy hermosa.
7. En fin, ya no puedo hablar más.
8. Te daré cien pesos, con tal de que se (no se diga con tal de que) no me pidas más.
9. Quiso, sin embargo, ver a sus hijos por última vez.
10. Por tanto (nunca se diga por lo tanto), es inútil seguir discutiendo.
11. Procura pagar sus deudas, sobre todo.
12. Sufre con paciencia tus males, ya que no tienen remedio.
13. Te contaré, en una palabra, todo lo que ocurrió.
(En todos los ejemplos anteriores, hay una expresión adverbial o conjuntiva que va, ya al principio, ya en medio, ya al fin de la oración.
Observad que en el primer caso lleva coma inmediatamente después, como en el al contrario, a pesar de todo, con efecto, además de eso, de los ejemplos 1, 2, 3 y 4.
En el ejemplo 13 va en medio de expresión en una palabra, y lleva a coma antes y después.
En el ejemplo 11 va al fin la frase sobre todo, lleva coma antes.)
1. Despachados todos los asuntos pendientes, me embarqué en Veracruz para Europa.
2. Dadas las tres, entramos en la fábrica.
3. Muerto el perro, se acabó la rabia.
4. Saliendo de la Iglesia, sufrió un síncope.
5. Limpias las armas, enjaezó su caballo.
6. Le confieso, hablando sin ambages, que tales hechos te deshonran.
7. El conserje, asegurando las puertas, evitó el robo.
8. Zumárraga cumplió su deber, defendiendo a los indios.
(Advertir que todos los ejemplos anteriores comienzan por una oración que, por sí sola, no tiene sentido. El que debía decir: muerto el perro, saliendo del Iglesia, dadas las tres, no sabrá el asunto de que quiere tratarse; para saberlo, necesita conocer la segunda parte de las expresiones que sirven de ejemplos. Estas locuciones que parece que van sueltas, que no completan su sentido, sino cuando se unen a la oración principal, tienen mucho uso en español, no siempre van al principio de la oración, también se ponen en medio y al fin; se llaman construcciones obsoletas u oraciones de ablativo absoluto. Notad que, en los ejemplos anteriores, hay coma después de cada una de dichas expresiones (ejemplos 1, 2, 3 , 4 y 5); la hay antes y después de los ejemplos 6 y 7, y sólo la hay antes en el ejemplo 8.
1. En algunas de las Novelas Ejemplares, Cervantes nos da una sensación honda de mar claro y azul.
2. Desde este caserón del viejo pueblo castellano, en lo alto de la meseta, frente al panorama de los olivos grises o de las terreras cepas, el espíritu corre hacia allá abajo…
3. Lejos de España, lejos de Toledo, lejos de las callejuelas, de los caserones, del río Tajo, hondo y amarillo, el poeta se haya desterrado en una isla de otro río...
4. Con los ojos del espíritu estamos viendo el lugar.
5. Sobre la playa que mira al poniente se abren las bolsas de la mina.
6. En el fondo del gran río que luchando se engrandece, con la olímpica bravura de la recta, está el polvo del combate convertido en sucio fango. (Blanco Belmonte)
(Las voces de que se componen las oraciones pueden ponerse en orden natural o en orden figurado. El natural pide que se ponga primero el sujeto con sus atributos; luego el verbo con sus adverbios, su acusativo y su dativo, si los tiene; al fin de venir los ablativos; pero casi nunca hablamos según el orden regular, usamos más el figurado.
La oración del ejemplo 1, en orden natural, diría así: Cervantes nos da una sensación de mar claro y azul en algunas de las Novelas Ejemplares. Notad que el autor anticipó en algunas de las Novelas Ejemplares y puso coma después de lo anticipado. En cambio, en el ejemplo 4, anticipa el ablativo con los ojos del espíritu y no pone coma en la parte anticipada. En general, los escritores no practican esta regla con rigor; cuando lo anticipado forma expresión algo larga, ponen la coma; cuando es corta, no la ponen. Creo que sería mejor observar la regla que está bien fundada; así lo hace Azorín en la mayor parte de estos casos, como se ven los ejemplos anteriores que son suyos en su mayor parte. En el ejemplo3, son varios los complementos anticipados: España, Toledo, callejuelas, caserones etc. y todos llevan coma.)
1. Pues nos llama a la lid la patria amada, volvemos a defenderla.
2. Pues tienes la seguridad de que debes tal cantidad, págala desde luego.
3. Tus padres mandaron tal cosa, pues obedécelos.
4. Asiste a la junta, pues no tienes razón para excusarte.
5. Salgamos, pues, a la defensa de nuestros derechos.
6. Decía, pues, que salí de aquel peligro.
7. Conceptúa, pues, que esa es la causa de su encono.
8. Creo, pues, que intentará vengarse.
(En los ejemplos 1 y 2, la conjunción pues da principio a una oración hipotética;se supone que la patria llama a la lid, que tenemos seguridad de adeudar una cantidad; las oraciones que siguen a la hipótesis son consecuencia de ésta. Observad que hay coma después de las oraciones encabezadas por el pues.)
(En los ejemplos 3 y 4, el pues encabeza una oración consecuencial; el acto de obedecer es consecuencia del mandato de los padres; el no haber razón para excusarse de asistir a la junta, se deriva de la obligación que se tiene. Mirad que en estos dos casos hay coma antes del pues. )
(En los cuatro últimos ejemplos el pues va intercalado entre las palabras de la oración y esta entre dos comas; unas veces es de índole consecuencial; otras, de índole continuativa (7 y 8).
i) Hay un grupo numeroso de expresiones adverbiales y conjuntivas, como sin embargo, a pesar de, no obstante, no embargante, en efecto, con efecto, en fin, de una vez por todas etc. que se usan al principio, en medio o al fin de las cláusulas y que deben llevar coma, respectivamente, después de si, antes y después, y solamente antes.
j) Las oraciones de ablativo absoluto o construcciones absolutas van generalmente al principio de las cláusulas; también van en medio o al fin, y llevan coma, lo mismo que en la regla anterior, después de si, antes y después, o solamente antes.
k) Cuando se pierde orden natural de una oración y se pone al principio lo que debiera ir al fin se pinta una coma al terminar la parte anticipada.
l) Cuando la conjunción pues encabeza una oración hipotética, se pone coma el fin de dicha oración; se escribe tal signo antes del pues, cuando éste encabeza una oración consecuencial; y se pone coma antes y después de dicha conjunción cuando va en medio de la oración y tiene índole continuativa o deductiva..
Estudiemos algunas cláusulas en qué la partícula sino deba ir precedida de coma, y algunas en que tal signo debe omitirse.
1. No te debo cien pesos, sino sesenta.
2. no fueron a Veracruz, sino Tampico.
3. No se escuchaba sino el barullo de los estudiantes.
4. No viene sino a oler para estornudar.
5. No solamente se llevaron el dinero, sino la ropa.
6. No sólo roban, sino matan.
7. Todos hablan francés, sino tú.
8. Todos eran ricos en el pueblo, sino mi padre
(En los ejemplos 1 y 2, la conjunción sino enlaza una oración negativa con otra afirmativa que corrige la negación de la primera; además, cada oración lleva su respectivo complemento: la primera oración niega deber cien pesos; la segunda corrige y afirma beber sesenta pesos; en la primera, el complemento es cien pesos; en la segunda, hay coma. En el ejemplo 3, no hay más que un complemento que va después del sino y que es excluyente, pues da a entender que ningún otro barullo se escuchaba. Notad que el sino de este ejemplo no lleva coma antes.)
(El sino de los ejemplos 7 y 8 extrañará sin duda a los lectores, porque se usa poco entre nosotros; equivale a menos o excepto y se contrapone a todo o todos. Es castizo y debe llevar antepuesta una coma: Todos hablan francés, sino tú vale lo mismo que Todos hablan francés, excepto tú.)
1. La fiebres palúdicas, que en aquella región hacen tantas víctimas, se curan con la quinina.
2. Aquellos batallones, que por primera vez entraban en combate, fueron dispersados con poca dificultad.
3. Fue tal la mortandad de los indios, que la sangre corrió, dice Sahagún, como corre el agua cuando llueve mucho.
4. Fuimos tan felices en aquella ciudad, que de buena gana hubiéramos pasado allí toda la vida.
5. Vale más pájaro en mano, que ciento volando.
6. Es más hermosa, que el prado por abril de flores lleno.
7. No descubras tu lado débil que allí te herirán.
8. Que quieras, que no quieras, has de morir.
9. Soy indio, que no español.
10. Los alumnos que salieron aprobados en la primaria, pasarán a la secundaria.
11. Las cebadas que no ven a San Juan, no dan.
(El que de los ejemplos 1 y 2, es pronombre relativo; se refiere a un antecedente (fiebre y batallones); además es de índole explicativa, pues sirve para ampliar o explicar el asunto de que se trata; si suprimimos la oración explicativa encabezada por el que, nada sufre el pensamiento expresado por la oración principal (la fiebres palúdicas se curan con quinina; Los batallones se dispersaron). Ved que, en estos casos, hay coma antes del que.)
(Si leéis| atentamente los ejemplos 3 y 4, notaréis que comienzan por una oración ponderativa que lleva las partículas tal o tan; sigue después una oración encabezada por que, y a este precede una coma.)
(En los ejemplos 5 y 6, el que es conjunción copulativa que liga a los miembros de una comparación; lleva coma antes. En el 7, el que es conjunción causal equivalente a porque y precede a una oración corta; lleva coma antes. En el 8, el que es disyuntiva que vale lo mismo que ya u ora; hay coma antes del segundo que y después de la corta oración que él encabeza. El noveno ejemplo muestra un caso en que la partícula que es corporativa y correctiva; en vez de decir soy indio y no español se dice soy indio, que no español; parece dar el que más energía a la corrección. )
(Estudiad los ejemplos 10 y 11 y veréis que el pronombre que encabeza oraciones íntimamente ligadas con el sujeto; si suprimimos la oración encabezada por el que, la oración principal pierde enteramente su sentido. Estas oraciones que no pueden suprimirse sin grave daño para la principal se llaman determinativas. Observad que no lleva coma antes el que de dichas oraciones.)
1. El tratado de los signos ortográficos, que, aunque visto con cierto desdén por muchos, es de capital importancia para el que quiera escribir bien, debe ser estudiado amplia y cuidadosamente.
(En la cláusula anterior, la oración principal es el tratado de los signos ortográficos debe ser estudiado amplia y cuidadosamente; dicha oración se interrumpe después de la voz ortográfica con un que que da principio a esta expresión explicativa: que es de capital importancia para los que quieran escribir bien; pero como después del que empieza una segunda oración explicativa que dice: aunque visto con cierto desdén por muchos; resulta que el relativo que viene a quedar entre dos comas. Este caso se ofrece con mucha frecuencia.)
m) Se pone coma antes de sino cuando es conjunción correctiva, extensiva y exceptiva; no se pone si el sino indica exclusión.
Es correctiva cuando enlaza una oración negativa con una afirmación que corrige lo dicho en la primera; en este caso cada oración lleva diferente complemento.
Es extensiva cuando equivale a mas también; en este caso la conjunción lleva antes los adverbios no sólo o no solamente.
Es exceptiva cuando vale lo mismo que menos o excepto iba contrapuesta a las voces todo o todos. En esta forma es poco usada.
Expresa el sino la idea de exclusión cuando van entre el verbo y el complemento, y, además, excluye a cualquiera otro complemento.
n) Se pone coma antes del relativo que, cuando éste encabeza una oración intercalar explicativa. Tales oraciones pueden suprimirse sin dañar el sentido de la oración principal.
Si la oración encabezada por el que es determinativa, es decir, si está íntimamente ligada al sujeto y no puede separarse de él sin alterar el sentido de la oración principal, entonces, el que no lleva coma antes.
Cuando después de una oración ponderativa que contiene las partículas tal o tan, va un que, encabezando una oración explicativa de la anterior, se pinta coma antes del que.
Cuando esta partícula es copulativa y enlaza los dos miembros de una comparación, debe ir precedida de coma.
Cuando el que es conjunción causal equivalente a porque, y va seguida de una oración corta, debe llevar coma antes, y la lleva también el fin de la oración que encabeza.
o) Si el que lleva coma antes en virtud de algunas de las reglas anteriores, y después de él comienza una expresión explicativa, entonces el que va entre dos comas.
p) Siempre que la omisión de una coma dé lugar a cláusulas confusas o anfibológicas, debe ponerse dicho signo, aunque contraríe alguna de las reglas expuestas antes.
Tomado textualmente de:
Construcción y Escritura de la Lengua Española.
Miguel Salinas. Edición del año de 1968.
ii) Rafael Ángel de la Peña.
Definición:
De los signos de puntuación
Tienen por objeto estos signos indicar la duración de las pausas que deben hacerse en la lectura.
Dependen éstas de la mayor o menor conexión entre los conceptos expresados. Cuando el enlace es muy estrecho, ninguna puntuación se pone; por esta razón no la hay entre el sustantivo y su adjetivo calificativo o determinativo; entre el verbo y el sujeto inmediato a él, o entre el verbo y su complemento inmediato. Por lo contrario, a medida que las ideas o conceptos que se expresan tienen entre sí relaciones menos estrechas, la pausa va siendo mayor.
Reglas:
Regla 1. Sirve la (,) para separar partes de la oración homogéneas; como sustantivos de sustantivos; adjetivos de adjetivos; verbos de verbos; v. g.: niños, mujeres y ancianos fueron puestos a salvo.
Regla 2. Después del vocativo se pone coma, y si este caso se halla en el cuerpo de la proposición, se pondrá entre dos comas; v. g.: sigue, hijo, mis consejos.
Ejercicios:
¡Virgen Santa, ampáranos! ¡Amparanos, Virgen Santa!
Compañeros, estamos con ustedes. Estamos con ustedes, compañeros.
María, hazlo de una vez.
Honorable Congreso de la Unión, soy vuestro Dictador.
Aprovechen, españoles, las bondades del sistema bancario.
La coma puede modificar el sentido de una expresión:
En un partido de futbol, no resulta lo mismo si se dice:
Messi anota gol. (Messi acaba de anotar)
Messi, anota gol. (Messi anda con resaca y su equipo va perdiendo el partido, el entrenador le ruega que anote gol)
Vayámonos del mundo, amor.
Amor, vayámonos del mundo.
Si el vocativo se mueve por toda la frase, la coma lo persigue como si fuera un reo peligroso.
Hijo, toma tu biberón.
Toma, hijo, tu biberón.
Toma tu biberón, hijo.
Por los hijos, todo se hace.
Todo, por los hijos, se hace.
Todo se hace, por los hijos. (en este último ejemplo se puede obviar la coma: Todo se hace por los hijos)
Regla 3. Se separan por coma los incisos del periodo. Son incisos los miembros del periodo que además de ser breves, tienen estrecha relación ideológica con el inmediato; y así se pone coma después de construcciones de participio absoluto o de participio que pueda resolverse en una oración de relativo; v.g.: " Muerto el rey, todos los partidos levantaron la cabeza." "Los Cerdas, apoyados por Francia y Aragón, querían apoderarse de la corona." (Quintana).
***
Para quienes ya están hartos de la coma, más usos:
Se usa para separar elementos antepuestos al sujeto. Esto es algo que casi siempre se nos pasa de largo a los descuidados:
Cuando antecede un sí afirmativo o un no enfatico, o una interjección, la coma es obligatoria.
Sí, voy contigo.
No, contigo ni a la esquina.
Sí, es buena en lo que hace.
No, no volveré a caer en tus maquinaciones.
¡Ay!, cómo sufro tu ausencia, por Dios no hay derecho que tú seas así.
¡Ah!, así que me dejas por otro.
¡Oh!, yo le conozco sus corruptelas.
Travesuras de la coma:
La señora, de usted es la amante.
La señora de usted, es la amante.
La coma sirve de refereé en una contienda entre las conjunciones ni:
Mi padre es indiferente, no dirá ni que sí, ni que no. ( La conjunción ni enlaza términos contrarios)
Ni se casa con ella, ni la deja buscar marido. (Contrarios)
Las coma se hace a un lado cuando las conjunciones ni participan en términos que son conciliables.
Ni tardos ni perezosos se acabaron la botella. (Conciliables)
Ni se la robó ni abusó de ella porque se amaban.
Se utiliza la coma para aislar las expresiones: esto es, es decir, sin embargo, por consiguiente, por tanto, no obstante y otras de su tipo.
Considera, sin embargo, que ese tiempo está lejano todavía.
Usted no ha pagado sus cuotas, por tanto, deja de ser socio de este club.
Su comportamiernto ha sido indigno de este foro, por consiguiente, le consideramos una persona non grata en este lugar.
La idea de este lugar es escribir prosas y poemas, es decir, cultivar la literatura.
Se usa la coma cuando hace falta separar una pregunta, o exclamación insertada en la oración:
Ella estaba, ¡claro está!, llorando, mientras miraba que el barco se hundía.
Estuve bebiendo toda la noche, ¡cómo podría recordar lo que hice?
La coma y la conjunción O.
Se usa la coma para separar términos que denotan alternativa enlazados por la conjunción O; y se evita si los términos son sinónimos.
En el partido de ayer, el árbitro o juez definió al ganador con sus errores. (árbitro o juez funcionan aquí como sinónimos, la coma no interviene en ese partido.)
Según el jefe de detectives, el esposo o amante de la bailarina, es el responsable de su muerte. (esposo o amante funcionan como sinónimos, la coma no se involucra en ese crimen.)
Pero la coma sí mete su cuchara cuando la conjunción O enlaza alternativas; cuando propone una opción con respecto de otra. Cuando se vuelve una especie de mercader que propone un trueque, o señala una duda.
No sabemos si fue gol, o una falta.
No recuerdo si era tuerto, o ciego.
No me di cuenta si la bailarina era una mujer, o un travesti.
No vi si se fue a pie, o en bicicleta.
No sé si la razón la tengan los rusos, o los gringos.
No sé si solo te deseo, o te amo.
Miré a las puerta y se volcaron ante ella mis pansamientos: irme, o quedarme. Volver, o partir.
"Puntuar, coinciden muchos autores, depende mucho del estilo de cada escritor, es decir, de su psicología, de su lógica, de su idea del ritmo, etcetera, en innegablela existencia de ciertas convenciones gramaticales que permiten la comunicación entre texto y lector:" Beatriz Escalante.
Sobre la coma he presenciado largos y acalorados debates entre los doctores de la lengua. Una cosa tan común y ordinaria que está por todos lados donde hayan letras escritas, como las cucarachas, produce interminables reflexiones, acuerdos y desacuerdos. Nosotros, simples mortales, hacemos los posible, sin lograrlo, por aplicar lo que nos enseñan libros y maestros, la práctica cotidiana. Fallamos, luego, porque nos importa más el tema que la forma, porque se nos olvida, porque los dedos inexpertos quieren alcanzar a la mente y dejan a las palabras hacer de las suyas con nuestro "prestigio". Fallamos por que es de humanos fallar y nuestra humanidad poética se manifiesta entre tantas cosas que forman nuestro mundo, porque al teclear, la mecánica del movimiento de la mano y sus dedos se ha acostumbrado a aplicar ciertas rutinas cuando da vida a las palabras, y en estas no está contemplado como hábito, pulsar para el acento, para la coma o cualquier otro elemento de la lengua. Muchas son las causas por las que se omiten elementos de la escritura, que sin ser aceptables sirven para explicar sus ausencias. También fallamos por ignorancia, esto es por desconocer, más que olvidar, las normas que se han establecido en base al uso exquisito de la lengua. La ignorancia se elimina pronto con la investigación. Yo soy un ignorante de muchos aspectos de la lengua, de cómo se construye correctamente, de cómo puede enriquecerse un texto utilizando los mejores términos para cada idea. Me avergüenza mi ignorancia, no es motivo de orgullo para mí mirarla eternizarse junto a mis intentos de aficionado. No es parte de mi poesía, de mi estilo, para defenderla a capa y espada como lo más mío de mi ser. Quisiera aprender un día a escribir bien la lengua que me dio mi sociedad, mi cultura. Talvez no lo logre, talvez solo pueda expresarme en ella mediana y aceptablemente, quizá. Explico esto porque es esa la razón de participar, compilar y compartir búsquedas de lo que me hace falta entender, para utilizar bien el español. Estando en ello es como me entero, recuerdo y aprendo. Con toda humildad espero que mis errores en los textos no molesten, y se me tenga como un colaborador que intenta compartir lo que hace trastabillar su personal lenguaje, esforzado en ser claro en lo que quiere decir.
Si hallo cosas útiles para abundar en este tema, procuraré incluirlos de inmediato.
Encontré en uno de mis libros un tema llamado: usos incorrectos de la coma. Pensaba transcribirlo, pero se me extravió entre tantas consultas de otros tantos temas que cautivan mi interés. Queda en espera, pues, para cuando lo recupere.
Perdóneseme la gran falsedad que acabo de escribir, pero concédase también que mucho de probable pudiera tener si miramos las fotografías de los diversos escritos de la antigüedad, y escrituras antiguas sobre piedra y otros materiales. Y es así como la imaginación provee para este único caso, una probable explicación del porqué usamos y existe la coma en la escritura.
Y bueno, para entrar en materia sustentada, aportaremos los dichos que los estudiosos y maestros de la lengua han emitido sobre la coma(,).
***
Don Miguel Salinas Alanís
(1858-1938) Mexicano.
Miembro de la Academia Méxicana de la Lengua, dice:
"Entre los signos de puntuación, figura en primer lugar la coma (,), de más importancia que los otros, pues si faltara un punto final en la clausula, el sentido de ésta nos obligaría a hacer la pausa debida; pero si se omite una coma o se pone de más, podría dañarse gravemente la expresión."
Ejemplos:
1. Luis, préstame un peso. --2. Préstame, Luis, un peso. --3. Préstame un peso, Luis.
4. Españoles, ya sabéis el modo de ser libres. --5. Ya sabéis, españoles, el modo de ser libres.
--6. Ya sabéis el modo de ser libres, españoles.
7. ¡Ciudad tres veces heroica, te saludo!
8. Líbranos, Señor, de todo mal.
9. ¡Absorto te contemplo, gigante coronado de nieve!
(En el 1er. ejemplo, Luis es el vocativo (los vocativos se han escrito en negritas); en el "2. mexicanos lo es. Notad que cuando es la primera voz de la cláusula, lleva la coma inmediatamente después de sí; si va al fin sólo la lleva antes. En algunos ejemplos el vocativo se compone de varios vocablos.)
1. El caballo, la cabra, la gallina, la vaca, y el perro son animales domésticos.
2. Vi en aquella región hormigas, avispas, zancudos, cigarras y luciérnagas.
3. La raíz de Jalapa, la hierba del pollo, el musgo de Córcega y la corteza de la quina son buenas medicinas para el hombre.
4. Encima, debajo, delante, atrás, y dondequiera son adverbios.
5. Y todos bien armados
de piedras, de navajas, de aguijones,
de clavos, de punzones, de palos por los cabos afilados
.....................................................................................
6. ...te embistan atrevidos,
te puncen y te sajen,
te tundan, te golpeen, te martillen,
te piquen, te acribillen...
de piedras, de navajas, de aguijones,
de clavos, de punzones, de palos por los cabos afilados
.....................................................................................
6. ...te embistan atrevidos,
te puncen y te sajen,
te tundan, te golpeen, te martillen,
te piquen, te acribillen...
7. ¡Pedro, Pedro, no te vayas!
8. Tú, él y yo somos argentinos.
9. Él te lo contó.
10. A vosotros os toca vindicaros.
11. ¡Acude pronto, pronto!
12. José Agapito Mateo Minos escribió una historia.
13. Marco Tulio Cicerón y Pluvio Virgilio Marón escribieron en latín.
14. Juan Francisco Güemes y Horcasitas fue Virrey.
(En los ejemplos 1°, 2°, 4° y 5° la enumeración es de palabras; en el 3°es de frases; en el 6° de oraciones cortas; cada una lleva coma tras de sí, menos la penúltima que se une a la última por medio de conjunción (y).
Observad que si una misma voz se repite, va separada por coma; y no la llevan los varios nombres y apellidos que corresponden a una misma persona. Varios pronombres enumerados la llevan, si están en el mismo caso; no la llevan si están en casos diferentes.)
1. Mi padre y mi tío, mi hermano y mi primo, el juez y su secretario, y mi padrino y el Médico iban en el mismo coche.
2. El caballo se espanta y relincha, corre y se desboca, salta y pasa el foso con gran peligro del jinete.
3. Esta mujer te conviene para esposa porque es bella, y buena, y amable, y compasiva, que parece un ángel de Dios.
4. Todo se hunde en la sombra: el monte, el valle, y la iglesia, y la choza, y la alquería...
5. Son socios los señores Fernández, Alvarado, Inurreta, Valera y Pérez y Soto.
6. Pagaron su cuota los señores Arias, López, Báez, Pinto, y Sousa (Prieto es una persona; Sousa es otra).
7. Caro y Cuervo, separadamente, sostienen brillantemente la teoría del gerundio.
8. Caro, y Cuervo, separadamente, sostienen una misma tesis gramatical.
9. Hizo la apología de la caridad, virtud heroica, y de la fe, virtud teologal.
(Advertid que en algunos de los ejemplos anteriores la enumeración se hace de dos en dos voces unidas por la conjunción Y; en otros, todas las palabras llevan antes dicha conjunción.
En el primer caso se escribe la coma después de cada par, incluso el penúltimo; en el segundo, todos los términos llevan la coma, inclusive el penúltimo. En el ejemplo en que van seguidas caridad y virtud, fe y virtud, es decir, cuando los nombres están en aposición, van separados por coma. Estudiad el caso de una enumeración de apellidos en los cuales el último se forma a de dos voces unidas por Y; ésta no lleva coma antes; pero la lleva si cada apellido corresponde a distinta persona.)
1. Los aztecas, enemigos jurados de los tlaxcaltecas, hostilizaban a éstos de mil maneras.
2. Los frailes, condolidos, se convirtieron en defensores de los indios.
3. Sancho, más atento a las viandas y a la bota, desatendió a su amo.
4. Allí don Quijote estaba atento, sin hablar palabra, considerando estos tan extraños sucesos.
(Entre el sujeto aztecas y el verbo hostilizaba se intercala la frase explicativa enemigos jurados etc. ; entre frailes y se convirtieron, se introduce la voz condolidos; entre atento y considerando, se interpone la expresión sin hablar etc. Todo lo intercalado lleva coma antes y después.)
1. Tomaba sus alimentos en un plato o escudilla de estaño.
2. Bien puede sentir o deplorar su muerte.
3. La finca está situada en el valle de Toluca o de Matalcingo.
4. Tiene que decidirse entre el matrimonio, o el claustro.
5. Es de Yucatán, o de Cuba.
6. La suprema magistratura, por el ostracismo.
7. Llegaremos por enero o febrero.
8. La bolsa, o la vida.
9. ¿Podré señalar este día con piedra blanca, o negra? (Cervantes).
(En los tres primeros ejemplos, la o está entre voces sinónimas: escudilla y plato, sentir y deplorar, Valle de Toluca y de Matalcingo.
En los ejemplos 4° y 5°, está entre voces que denotan alternativa: matrimonio y claustro, Yucatán y Cuba.
En el 7° ejemplo se trata de tiempo y se toman dos unidades como un solo todo.
En el penúltimo se establece un dilema, que es elegir forzosamente entre dos cosas.
Ya veis que las palabras sinónimas no llevan coma antes de la o; si hay dilema o voces que denotan alternativa, síla llevan.
REGLAS
a) El vocativo, que puede constar de una o de varias voces, lleva coma inmediatamente después, si se halla el principio de la cláusula; la lleva antes y después, si se halla en medio; la lleva antes, si va al fin.
b) Cuando se escriben seguidas varias voces, varias frases, o varias oraciones homogéneas que desempeñan un mismo oficio en la oración, se pone coma después de cada una de ellas, menos en la penúltima, si va unida a la última por una conjunción.
Los varios nombres de pila y apellidos que forman el nombre de una persona no deben separarse con coma.
Cuando en una enumeración de apellidos, el último se compone de dos voces unidas por Y, no se pone coma antes de ésta; pero si cada apellido corresponde a distinta persona, entonces va coma antes de la conjunción.
Cuando todas, o sólo las últimas dicciones de una enumeración van precedidas de Y, todas, sin excepción, deben llevar coma.
Llevan asimismo la coma todos los miembros de una enumeración, cuando cada miembro se compone de dos voces unidas por Y.
c) Cuando se interrumpe el orden lógico de una oración para intercalar una palabra o una expresión explicativa, se pone coma antes y después de la interrupción.
d) Las palabras unidas por la conjunción o, si son sinónimas, no deben llevar coma antes de dicha letra; pero la llevarán forzosamente si expresan alternativa o si forman un dilema.
II
1. Ni te presto mi atlas, ni te vendo mi estuche
2. Ni tú eres mi primo, ni yo soy tu amigo.
3. Santa Anna no fue patriota, ni gran soldado, ni presidente honorable.
4. Ni fuiste tú a la oficina, ni yo a la escuela, ni pepe al teatro.
(En los ejemplos anteriores, hay oraciones cortas ligadas por la conjunción ni; todas equivalen a una negación completa; todas van separadas con coma.)
1. Ya por la cortedad de su vista, ya por el descuido con que anda, ya por el gentío que siempre llena la plaza, ni te reconoció, ni te saludó.
2. Tengo hasta seis docenas de libros, cuáles de romance, cuáles de latín, de Historia algunos, de devoción otros (CERVANTES).
3. Unos con descaro, otros solapadamente, quiénes a lo humano, quiénes a lo divino, trabajan en arruinarme.
4. Manejando ora la espada,ora la pluma; refrenando los ímpetus de unos, avivando la tibieza de otros, dejando oír su voz en el Consejo Real, siempre sirvió a su patria.
(Las oraciones de los ejemplos anteriores son de sentido alternativo, o de sentido distributivo.
La alternativa es la opción que tenemos que escoger entre dos o más cosas. Si queremos explicar por qué no nos saludó una persona, decimos que fue porque, a causa de su mala vista, no nos vio; o porque siempre anda muy descuidada; o porque el gentío le impidió vernos: ahí hay alternativa.
Hay distribución cuando se quiere que algo sea recibido particularmente por cada uno de varios individuos: Vi cuatro señoritas con sendas sombrillas, es decir, cada una con una sombrilla. Otras veces se reparte un todo entre varios: En la víspera del combate, unos limpian las armas, otros distribuyen el parque; quién refuerza las trincheras, quién asegura el armamento. Mirad que cada una de estas oraciones lleva coma.
Querétaro, a 12 de octubre de 1915.
Sr. don Armando Canseco,
San Juan del Río.
(El ejemplo anterior es la data de una carta escrita en Querétaro y mandada a San Juan del Río; Observad que entre Querétaro y 12 de octubre hay coma; también la hay entre el apellido del destinatario (Canseco) y el lugar donde reside ( San Juan del Río).
1. Mi tío entró a una papelería con todos sus hijos y compró alguna cosa para cada uno de ellos: a Manuel le compró un cuaderno; a Lola, un lapicero; a Teresa, un compás, y a Tito, una cartera.
2. Todo tiende a su fin: a la luz pura
del sol, la planta; el cervatillo atado,
a la libre montaña; el desterrado,
al caro suelto que le vio nacer.
Y la abejilla en el frondoso valle,
de los nuevos tomillos al aroma;
y la oración en alas de paloma,
a la morada del Supremo Ser.
3. Cada comarca de la tierra
tiene un rasgo prominente:
el Brasil, su sol ardiente;
minas de plata, el Perú;
Montevideo, su cerro;
Buenos Aires, patria hermosa,
tiene su pampa grandiosa,
la pampa tiene el ombú.
del sol, la planta; el cervatillo atado,
a la libre montaña; el desterrado,
al caro suelto que le vio nacer.
Y la abejilla en el frondoso valle,
de los nuevos tomillos al aroma;
y la oración en alas de paloma,
a la morada del Supremo Ser.
3. Cada comarca de la tierra
tiene un rasgo prominente:
el Brasil, su sol ardiente;
minas de plata, el Perú;
Montevideo, su cerro;
Buenos Aires, patria hermosa,
tiene su pampa grandiosa,
la pampa tiene el ombú.
4. Este fecundo escritor publicó en enero un tomo de poemas: en abril, su famosa colección de documentos históricos; en septiembre, su Historia de las Guerras Civiles; y en los últimos días del año, una colección de discursos.
(Observad los ejemplos anteriores y veréis que en el 1, la segunda y la tercera oración tienen el verbo compró; que en las tres oraciones que siguen está callado dicho verbo; y que en cada uno de los lugares en que se calla se pone coma.
En el ejemplo 2, se expresa el verbo tiende; luego se calla dicho verbo después de sol, atado y desterrado, valle y paloma; y que en cada uno de esos lugares en que se calla, se pone coma. En el ejemplo 3, se calla tiene en seguida de Brasil, plata y Montevideo; en el último se calla publicó tres veces y se pone coma en los lugares en que el verbo se omite.)
REGLAS
e) Cuando se escriben seguidas dos o más oraciones entrelazadas por la conjunción ni, se pone coma después de cada una de ellas, si equivalen a negaciones de algo que se asegura infundadamente.
f) Deben separarse con coma las oraciones cortas de sentido alternativo, o distributivo.
g) En la data de una carta, se pone coma después del nombre del lugar en que se escribe; se pone igualmente después del nombre del destinatario y antes del lugar en que éste reside.
h) Cuando en una oración se enuncia un verbo, y en la siguiente se calla ese mismo verbo, se escribe coma en cada uno de los lugares de la elipsis, es decir, en cada uno de los lugares en que se omite el verbo.
III
1. Al contrario, siguen obedeciendo y respetando.
2. a pesar de todo, siempre favoreció a sus hermanos.
3. Con efecto, murió de tobardillo.
4. Además de eso, debes comprar un diccionario latino.
5. Por otra parte, no debes confiar enteramente en tus amigos.
6. De veras, es muy hermosa.
7. En fin, ya no puedo hablar más.
8. Te daré cien pesos, con tal de que se (no se diga con tal de que) no me pidas más.
9. Quiso, sin embargo, ver a sus hijos por última vez.
10. Por tanto (nunca se diga por lo tanto), es inútil seguir discutiendo.
11. Procura pagar sus deudas, sobre todo.
12. Sufre con paciencia tus males, ya que no tienen remedio.
13. Te contaré, en una palabra, todo lo que ocurrió.
(En todos los ejemplos anteriores, hay una expresión adverbial o conjuntiva que va, ya al principio, ya en medio, ya al fin de la oración.
Observad que en el primer caso lleva coma inmediatamente después, como en el al contrario, a pesar de todo, con efecto, además de eso, de los ejemplos 1, 2, 3 y 4.
En el ejemplo 13 va en medio de expresión en una palabra, y lleva a coma antes y después.
En el ejemplo 11 va al fin la frase sobre todo, lleva coma antes.)
1. Despachados todos los asuntos pendientes, me embarqué en Veracruz para Europa.
2. Dadas las tres, entramos en la fábrica.
3. Muerto el perro, se acabó la rabia.
4. Saliendo de la Iglesia, sufrió un síncope.
5. Limpias las armas, enjaezó su caballo.
6. Le confieso, hablando sin ambages, que tales hechos te deshonran.
7. El conserje, asegurando las puertas, evitó el robo.
8. Zumárraga cumplió su deber, defendiendo a los indios.
(Advertir que todos los ejemplos anteriores comienzan por una oración que, por sí sola, no tiene sentido. El que debía decir: muerto el perro, saliendo del Iglesia, dadas las tres, no sabrá el asunto de que quiere tratarse; para saberlo, necesita conocer la segunda parte de las expresiones que sirven de ejemplos. Estas locuciones que parece que van sueltas, que no completan su sentido, sino cuando se unen a la oración principal, tienen mucho uso en español, no siempre van al principio de la oración, también se ponen en medio y al fin; se llaman construcciones obsoletas u oraciones de ablativo absoluto. Notad que, en los ejemplos anteriores, hay coma después de cada una de dichas expresiones (ejemplos 1, 2, 3 , 4 y 5); la hay antes y después de los ejemplos 6 y 7, y sólo la hay antes en el ejemplo 8.
1. En algunas de las Novelas Ejemplares, Cervantes nos da una sensación honda de mar claro y azul.
2. Desde este caserón del viejo pueblo castellano, en lo alto de la meseta, frente al panorama de los olivos grises o de las terreras cepas, el espíritu corre hacia allá abajo…
3. Lejos de España, lejos de Toledo, lejos de las callejuelas, de los caserones, del río Tajo, hondo y amarillo, el poeta se haya desterrado en una isla de otro río...
4. Con los ojos del espíritu estamos viendo el lugar.
5. Sobre la playa que mira al poniente se abren las bolsas de la mina.
6. En el fondo del gran río que luchando se engrandece, con la olímpica bravura de la recta, está el polvo del combate convertido en sucio fango. (Blanco Belmonte)
7. Del Alpe a la Pirámide,
del Rhin al Guadarrama,
lanzó tras el relámpago,
él, la celeste llama…
del Rhin al Guadarrama,
lanzó tras el relámpago,
él, la celeste llama…
.........................................................................Juan Eugenio Hartzenbush
(Las voces de que se componen las oraciones pueden ponerse en orden natural o en orden figurado. El natural pide que se ponga primero el sujeto con sus atributos; luego el verbo con sus adverbios, su acusativo y su dativo, si los tiene; al fin de venir los ablativos; pero casi nunca hablamos según el orden regular, usamos más el figurado.
La oración del ejemplo 1, en orden natural, diría así: Cervantes nos da una sensación de mar claro y azul en algunas de las Novelas Ejemplares. Notad que el autor anticipó en algunas de las Novelas Ejemplares y puso coma después de lo anticipado. En cambio, en el ejemplo 4, anticipa el ablativo con los ojos del espíritu y no pone coma en la parte anticipada. En general, los escritores no practican esta regla con rigor; cuando lo anticipado forma expresión algo larga, ponen la coma; cuando es corta, no la ponen. Creo que sería mejor observar la regla que está bien fundada; así lo hace Azorín en la mayor parte de estos casos, como se ven los ejemplos anteriores que son suyos en su mayor parte. En el ejemplo3, son varios los complementos anticipados: España, Toledo, callejuelas, caserones etc. y todos llevan coma.)
1. Pues nos llama a la lid la patria amada, volvemos a defenderla.
2. Pues tienes la seguridad de que debes tal cantidad, págala desde luego.
3. Tus padres mandaron tal cosa, pues obedécelos.
4. Asiste a la junta, pues no tienes razón para excusarte.
5. Salgamos, pues, a la defensa de nuestros derechos.
6. Decía, pues, que salí de aquel peligro.
7. Conceptúa, pues, que esa es la causa de su encono.
8. Creo, pues, que intentará vengarse.
(En los ejemplos 1 y 2, la conjunción pues da principio a una oración hipotética;se supone que la patria llama a la lid, que tenemos seguridad de adeudar una cantidad; las oraciones que siguen a la hipótesis son consecuencia de ésta. Observad que hay coma después de las oraciones encabezadas por el pues.)
(En los ejemplos 3 y 4, el pues encabeza una oración consecuencial; el acto de obedecer es consecuencia del mandato de los padres; el no haber razón para excusarse de asistir a la junta, se deriva de la obligación que se tiene. Mirad que en estos dos casos hay coma antes del pues. )
(En los cuatro últimos ejemplos el pues va intercalado entre las palabras de la oración y esta entre dos comas; unas veces es de índole consecuencial; otras, de índole continuativa (7 y 8).
REGLAS
i) Hay grupos numerosos de expresiones adverbiales y conjuntivas, como sin embargo, a pesar de, no obstante, no embargante, en efecto, con efecto, en fin, de una vez por todas etc. que se usa al principio, en medio o al fin de las cláusulas y que deben llevar coma, respectivamente, después de si, antes y después, y solamente antes.
k) Cuando se invierte el orden natural de una oración y se pone al principio lo que debería ir al fin, se pinta una coma al terminar la parte anticipada.
l). Cuando la conjunción pues encabeza una oración hipotética, se pone coma al fin de dicha oración; se escribe tal sino antes del pues, cuando éste encabeza una oración consecuencial; y se pone coma antes y después de dicha conjunción cuando va en medio de la oración y tiene índole continuativa o deductiva.
k) Cuando se invierte el orden natural de una oración y se pone al principio lo que debería ir al fin, se pinta una coma al terminar la parte anticipada.
l). Cuando la conjunción pues encabeza una oración hipotética, se pone coma al fin de dicha oración; se escribe tal sino antes del pues, cuando éste encabeza una oración consecuencial; y se pone coma antes y después de dicha conjunción cuando va en medio de la oración y tiene índole continuativa o deductiva.
i) Hay un grupo numeroso de expresiones adverbiales y conjuntivas, como sin embargo, a pesar de, no obstante, no embargante, en efecto, con efecto, en fin, de una vez por todas etc. que se usan al principio, en medio o al fin de las cláusulas y que deben llevar coma, respectivamente, después de si, antes y después, y solamente antes.
j) Las oraciones de ablativo absoluto o construcciones absolutas van generalmente al principio de las cláusulas; también van en medio o al fin, y llevan coma, lo mismo que en la regla anterior, después de si, antes y después, o solamente antes.
k) Cuando se pierde orden natural de una oración y se pone al principio lo que debiera ir al fin se pinta una coma al terminar la parte anticipada.
l) Cuando la conjunción pues encabeza una oración hipotética, se pone coma el fin de dicha oración; se escribe tal signo antes del pues, cuando éste encabeza una oración consecuencial; y se pone coma antes y después de dicha conjunción cuando va en medio de la oración y tiene índole continuativa o deductiva..
IV
(Conclusión)
(Conclusión)
Estudiemos algunas cláusulas en qué la partícula sino deba ir precedida de coma, y algunas en que tal signo debe omitirse.
1. No te debo cien pesos, sino sesenta.
2. no fueron a Veracruz, sino Tampico.
3. No se escuchaba sino el barullo de los estudiantes.
4. No viene sino a oler para estornudar.
5. No solamente se llevaron el dinero, sino la ropa.
6. No sólo roban, sino matan.
7. Todos hablan francés, sino tú.
8. Todos eran ricos en el pueblo, sino mi padre
(En los ejemplos 1 y 2, la conjunción sino enlaza una oración negativa con otra afirmativa que corrige la negación de la primera; además, cada oración lleva su respectivo complemento: la primera oración niega deber cien pesos; la segunda corrige y afirma beber sesenta pesos; en la primera, el complemento es cien pesos; en la segunda, hay coma. En el ejemplo 3, no hay más que un complemento que va después del sino y que es excluyente, pues da a entender que ningún otro barullo se escuchaba. Notad que el sino de este ejemplo no lleva coma antes.)
(El sino de los ejemplos 7 y 8 extrañará sin duda a los lectores, porque se usa poco entre nosotros; equivale a menos o excepto y se contrapone a todo o todos. Es castizo y debe llevar antepuesta una coma: Todos hablan francés, sino tú vale lo mismo que Todos hablan francés, excepto tú.)
1. La fiebres palúdicas, que en aquella región hacen tantas víctimas, se curan con la quinina.
2. Aquellos batallones, que por primera vez entraban en combate, fueron dispersados con poca dificultad.
3. Fue tal la mortandad de los indios, que la sangre corrió, dice Sahagún, como corre el agua cuando llueve mucho.
4. Fuimos tan felices en aquella ciudad, que de buena gana hubiéramos pasado allí toda la vida.
5. Vale más pájaro en mano, que ciento volando.
6. Es más hermosa, que el prado por abril de flores lleno.
7. No descubras tu lado débil que allí te herirán.
8. Que quieras, que no quieras, has de morir.
9. Soy indio, que no español.
10. Los alumnos que salieron aprobados en la primaria, pasarán a la secundaria.
11. Las cebadas que no ven a San Juan, no dan.
(El que de los ejemplos 1 y 2, es pronombre relativo; se refiere a un antecedente (fiebre y batallones); además es de índole explicativa, pues sirve para ampliar o explicar el asunto de que se trata; si suprimimos la oración explicativa encabezada por el que, nada sufre el pensamiento expresado por la oración principal (la fiebres palúdicas se curan con quinina; Los batallones se dispersaron). Ved que, en estos casos, hay coma antes del que.)
(Si leéis| atentamente los ejemplos 3 y 4, notaréis que comienzan por una oración ponderativa que lleva las partículas tal o tan; sigue después una oración encabezada por que, y a este precede una coma.)
(En los ejemplos 5 y 6, el que es conjunción copulativa que liga a los miembros de una comparación; lleva coma antes. En el 7, el que es conjunción causal equivalente a porque y precede a una oración corta; lleva coma antes. En el 8, el que es disyuntiva que vale lo mismo que ya u ora; hay coma antes del segundo que y después de la corta oración que él encabeza. El noveno ejemplo muestra un caso en que la partícula que es corporativa y correctiva; en vez de decir soy indio y no español se dice soy indio, que no español; parece dar el que más energía a la corrección. )
(Estudiad los ejemplos 10 y 11 y veréis que el pronombre que encabeza oraciones íntimamente ligadas con el sujeto; si suprimimos la oración encabezada por el que, la oración principal pierde enteramente su sentido. Estas oraciones que no pueden suprimirse sin grave daño para la principal se llaman determinativas. Observad que no lleva coma antes el que de dichas oraciones.)
1. El tratado de los signos ortográficos, que, aunque visto con cierto desdén por muchos, es de capital importancia para el que quiera escribir bien, debe ser estudiado amplia y cuidadosamente.
(En la cláusula anterior, la oración principal es el tratado de los signos ortográficos debe ser estudiado amplia y cuidadosamente; dicha oración se interrumpe después de la voz ortográfica con un que que da principio a esta expresión explicativa: que es de capital importancia para los que quieran escribir bien; pero como después del que empieza una segunda oración explicativa que dice: aunque visto con cierto desdén por muchos; resulta que el relativo que viene a quedar entre dos comas. Este caso se ofrece con mucha frecuencia.)
m) Se pone coma antes de sino cuando es conjunción correctiva, extensiva y exceptiva; no se pone si el sino indica exclusión.
Es correctiva cuando enlaza una oración negativa con una afirmación que corrige lo dicho en la primera; en este caso cada oración lleva diferente complemento.
Es extensiva cuando equivale a mas también; en este caso la conjunción lleva antes los adverbios no sólo o no solamente.
Es exceptiva cuando vale lo mismo que menos o excepto iba contrapuesta a las voces todo o todos. En esta forma es poco usada.
Expresa el sino la idea de exclusión cuando van entre el verbo y el complemento, y, además, excluye a cualquiera otro complemento.
n) Se pone coma antes del relativo que, cuando éste encabeza una oración intercalar explicativa. Tales oraciones pueden suprimirse sin dañar el sentido de la oración principal.
Si la oración encabezada por el que es determinativa, es decir, si está íntimamente ligada al sujeto y no puede separarse de él sin alterar el sentido de la oración principal, entonces, el que no lleva coma antes.
Cuando después de una oración ponderativa que contiene las partículas tal o tan, va un que, encabezando una oración explicativa de la anterior, se pinta coma antes del que.
Cuando esta partícula es copulativa y enlaza los dos miembros de una comparación, debe ir precedida de coma.
Cuando el que es conjunción causal equivalente a porque, y va seguida de una oración corta, debe llevar coma antes, y la lleva también el fin de la oración que encabeza.
o) Si el que lleva coma antes en virtud de algunas de las reglas anteriores, y después de él comienza una expresión explicativa, entonces el que va entre dos comas.
p) Siempre que la omisión de una coma dé lugar a cláusulas confusas o anfibológicas, debe ponerse dicho signo, aunque contraríe alguna de las reglas expuestas antes.
Tomado textualmente de:
Construcción y Escritura de la Lengua Española.
Miguel Salinas. Edición del año de 1968.
***
ii) Rafael Ángel de la Peña.
Definición:
De los signos de puntuación
Tienen por objeto estos signos indicar la duración de las pausas que deben hacerse en la lectura.
Dependen éstas de la mayor o menor conexión entre los conceptos expresados. Cuando el enlace es muy estrecho, ninguna puntuación se pone; por esta razón no la hay entre el sustantivo y su adjetivo calificativo o determinativo; entre el verbo y el sujeto inmediato a él, o entre el verbo y su complemento inmediato. Por lo contrario, a medida que las ideas o conceptos que se expresan tienen entre sí relaciones menos estrechas, la pausa va siendo mayor.
Reglas:
Regla 1. Sirve la (,) para separar partes de la oración homogéneas; como sustantivos de sustantivos; adjetivos de adjetivos; verbos de verbos; v. g.: niños, mujeres y ancianos fueron puestos a salvo.
Regla 2. Después del vocativo se pone coma, y si este caso se halla en el cuerpo de la proposición, se pondrá entre dos comas; v. g.: sigue, hijo, mis consejos.
Ejercicios:
¡Virgen Santa, ampáranos! ¡Amparanos, Virgen Santa!
Compañeros, estamos con ustedes. Estamos con ustedes, compañeros.
María, hazlo de una vez.
Honorable Congreso de la Unión, soy vuestro Dictador.
Aprovechen, españoles, las bondades del sistema bancario.
La coma puede modificar el sentido de una expresión:
En un partido de futbol, no resulta lo mismo si se dice:
Messi anota gol. (Messi acaba de anotar)
Messi, anota gol. (Messi anda con resaca y su equipo va perdiendo el partido, el entrenador le ruega que anote gol)
Vayámonos del mundo, amor.
Amor, vayámonos del mundo.
Si el vocativo se mueve por toda la frase, la coma lo persigue como si fuera un reo peligroso.
Hijo, toma tu biberón.
Toma, hijo, tu biberón.
Toma tu biberón, hijo.
Por los hijos, todo se hace.
Todo, por los hijos, se hace.
Todo se hace, por los hijos. (en este último ejemplo se puede obviar la coma: Todo se hace por los hijos)
Regla 3. Se separan por coma los incisos del periodo. Son incisos los miembros del periodo que además de ser breves, tienen estrecha relación ideológica con el inmediato; y así se pone coma después de construcciones de participio absoluto o de participio que pueda resolverse en una oración de relativo; v.g.: " Muerto el rey, todos los partidos levantaron la cabeza." "Los Cerdas, apoyados por Francia y Aragón, querían apoderarse de la corona." (Quintana).
En las proposiciones condicionales, los miembros de la proposición se separan por coma; v.g.: si estudias, aprenderás. La misma regla se observa en las finales y causales; v.g.: estudia mucho, para que sepas mucho; tu hijo sabe mucho, porque siempre estudia.
Regla 4. Si el fin intentado se expresa por un infinitivo, puede omitirse la coma; v.g.: trabajo para ganar mi subsistencia. Pero si los incisos de la proposición final no fueren tan breves, será menester hacer alguna pausa, que se representa por una coma; así lo practicó Quintana en este pasaje tomado de la biografía de Pizarro : "Para excusar pues los inconvenientes de sus amenazas y de sus insultos, tuvieron que amarrarle a una cadena y ponerle bajo cubierta."
Regla 5. Se ponen entre comas las oraciones incidentales interpuestas entre el sujeto y el verbo; v.g.: tu padre, si es cierta la noticia, llegará hoy.
Regla 6. Si la oración incidental fuere de relativo, se pondrá coma en el caso de que la proposición sea explicativa, y se suprimirá si es especificativa; está patente la diferencia de sentido entre estas dos oraciones: las señoras que estaban cansadas, rehusaron bailar; las señoras, que estaban cansadas, rehusaron bailar. Omitida la coma entre el antecedente y el relativo, se expresa claramente que sólo rehusaron bailar las señoras que estaban cansadas; mas restituido ese signo de puntuación, el sentido es que todas las señoras se negaron a bailar, por estar cansadas.
Regla 7. No solo las oraciones, sino todas las frases intercalares, se ponen entre comas; v.g.: "Aristóteles, fundador de la Lógica, hoy todavía ejerce influencia en el arte del raciocinio."
Regla 8. De la colocación de la coma depende el sentido de aquellas construcciones en que figuran adverbios, locuciones, adverbiales, complementos y vocativos; fíjese la atención en los ejemplos siguientes: ¿sois vos, capitán? ¿sois vos capitán? El que entra por aquí, no sale; el que entra, por aquí no sale; si estudias mucho, adelantarás; si estudias, mucho adelantarás.
Regla 9. En las enumeraciones que constan de palabras homogéneas, se pone la coma después de cada término o de cada grupo de términos; v.g.: niños, ancianos, sanos, enfermos, pobres, ricos, todos salieron de la ciudad; o bien: niños y ancianos, sanos y enfermos, pobres y ricos, todos salieron de la ciudad; si el último término va precedido de la conjunción y, antes de él no se pondrá coma.
Regla 10. Proposiciones cortas consecutivas quedan separadas por coma; se omite este signo de puntuación antes de la proposición última, cuando va unida a las anteriores por la conjunción y.
Regla 11. Mas si no hubiere estrecho enlace entre las dos proposiciones ligadas por la conjunción y, se podrá poner coma antes de ésta; se tiene ejemplo de este uso en los siguientes versos de Bello: "La espuma del furor sus labios llena,| Y a los rugidos que indignado envía,|El tigre tiembla en la caverna umbría,| Y todo el bosque atónito resuena."
Regla 4. Si el fin intentado se expresa por un infinitivo, puede omitirse la coma; v.g.: trabajo para ganar mi subsistencia. Pero si los incisos de la proposición final no fueren tan breves, será menester hacer alguna pausa, que se representa por una coma; así lo practicó Quintana en este pasaje tomado de la biografía de Pizarro : "Para excusar pues los inconvenientes de sus amenazas y de sus insultos, tuvieron que amarrarle a una cadena y ponerle bajo cubierta."
Regla 5. Se ponen entre comas las oraciones incidentales interpuestas entre el sujeto y el verbo; v.g.: tu padre, si es cierta la noticia, llegará hoy.
Regla 6. Si la oración incidental fuere de relativo, se pondrá coma en el caso de que la proposición sea explicativa, y se suprimirá si es especificativa; está patente la diferencia de sentido entre estas dos oraciones: las señoras que estaban cansadas, rehusaron bailar; las señoras, que estaban cansadas, rehusaron bailar. Omitida la coma entre el antecedente y el relativo, se expresa claramente que sólo rehusaron bailar las señoras que estaban cansadas; mas restituido ese signo de puntuación, el sentido es que todas las señoras se negaron a bailar, por estar cansadas.
Regla 7. No solo las oraciones, sino todas las frases intercalares, se ponen entre comas; v.g.: "Aristóteles, fundador de la Lógica, hoy todavía ejerce influencia en el arte del raciocinio."
Regla 8. De la colocación de la coma depende el sentido de aquellas construcciones en que figuran adverbios, locuciones, adverbiales, complementos y vocativos; fíjese la atención en los ejemplos siguientes: ¿sois vos, capitán? ¿sois vos capitán? El que entra por aquí, no sale; el que entra, por aquí no sale; si estudias mucho, adelantarás; si estudias, mucho adelantarás.
Regla 9. En las enumeraciones que constan de palabras homogéneas, se pone la coma después de cada término o de cada grupo de términos; v.g.: niños, ancianos, sanos, enfermos, pobres, ricos, todos salieron de la ciudad; o bien: niños y ancianos, sanos y enfermos, pobres y ricos, todos salieron de la ciudad; si el último término va precedido de la conjunción y, antes de él no se pondrá coma.
Regla 10. Proposiciones cortas consecutivas quedan separadas por coma; se omite este signo de puntuación antes de la proposición última, cuando va unida a las anteriores por la conjunción y.
Regla 11. Mas si no hubiere estrecho enlace entre las dos proposiciones ligadas por la conjunción y, se podrá poner coma antes de ésta; se tiene ejemplo de este uso en los siguientes versos de Bello: "La espuma del furor sus labios llena,| Y a los rugidos que indignado envía,|El tigre tiembla en la caverna umbría,| Y todo el bosque atónito resuena."
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Para quienes ya están hartos de la coma, más usos:
Se usa para separar elementos antepuestos al sujeto. Esto es algo que casi siempre se nos pasa de largo a los descuidados:
Cuando antecede un sí afirmativo o un no enfatico, o una interjección, la coma es obligatoria.
Sí, voy contigo.
No, contigo ni a la esquina.
Sí, es buena en lo que hace.
No, no volveré a caer en tus maquinaciones.
¡Ay!, cómo sufro tu ausencia, por Dios no hay derecho que tú seas así.
¡Ah!, así que me dejas por otro.
¡Oh!, yo le conozco sus corruptelas.
Travesuras de la coma:
La señora, de usted es la amante.
La señora de usted, es la amante.
La coma sirve de refereé en una contienda entre las conjunciones ni:
Mi padre es indiferente, no dirá ni que sí, ni que no. ( La conjunción ni enlaza términos contrarios)
Ni se casa con ella, ni la deja buscar marido. (Contrarios)
Las coma se hace a un lado cuando las conjunciones ni participan en términos que son conciliables.
Ni tardos ni perezosos se acabaron la botella. (Conciliables)
Ni se la robó ni abusó de ella porque se amaban.
Se utiliza la coma para aislar las expresiones: esto es, es decir, sin embargo, por consiguiente, por tanto, no obstante y otras de su tipo.
Considera, sin embargo, que ese tiempo está lejano todavía.
Usted no ha pagado sus cuotas, por tanto, deja de ser socio de este club.
Su comportamiernto ha sido indigno de este foro, por consiguiente, le consideramos una persona non grata en este lugar.
La idea de este lugar es escribir prosas y poemas, es decir, cultivar la literatura.
Se usa la coma cuando hace falta separar una pregunta, o exclamación insertada en la oración:
Ella estaba, ¡claro está!, llorando, mientras miraba que el barco se hundía.
Estuve bebiendo toda la noche, ¡cómo podría recordar lo que hice?
La coma y la conjunción O.
Se usa la coma para separar términos que denotan alternativa enlazados por la conjunción O; y se evita si los términos son sinónimos.
En el partido de ayer, el árbitro o juez definió al ganador con sus errores. (árbitro o juez funcionan aquí como sinónimos, la coma no interviene en ese partido.)
Según el jefe de detectives, el esposo o amante de la bailarina, es el responsable de su muerte. (esposo o amante funcionan como sinónimos, la coma no se involucra en ese crimen.)
Pero la coma sí mete su cuchara cuando la conjunción O enlaza alternativas; cuando propone una opción con respecto de otra. Cuando se vuelve una especie de mercader que propone un trueque, o señala una duda.
No sabemos si fue gol, o una falta.
No recuerdo si era tuerto, o ciego.
No me di cuenta si la bailarina era una mujer, o un travesti.
No vi si se fue a pie, o en bicicleta.
No sé si la razón la tengan los rusos, o los gringos.
No sé si solo te deseo, o te amo.
Miré a las puerta y se volcaron ante ella mis pansamientos: irme, o quedarme. Volver, o partir.
"Puntuar, coinciden muchos autores, depende mucho del estilo de cada escritor, es decir, de su psicología, de su lógica, de su idea del ritmo, etcetera, en innegablela existencia de ciertas convenciones gramaticales que permiten la comunicación entre texto y lector:" Beatriz Escalante.
Sobre la coma he presenciado largos y acalorados debates entre los doctores de la lengua. Una cosa tan común y ordinaria que está por todos lados donde hayan letras escritas, como las cucarachas, produce interminables reflexiones, acuerdos y desacuerdos. Nosotros, simples mortales, hacemos los posible, sin lograrlo, por aplicar lo que nos enseñan libros y maestros, la práctica cotidiana. Fallamos, luego, porque nos importa más el tema que la forma, porque se nos olvida, porque los dedos inexpertos quieren alcanzar a la mente y dejan a las palabras hacer de las suyas con nuestro "prestigio". Fallamos por que es de humanos fallar y nuestra humanidad poética se manifiesta entre tantas cosas que forman nuestro mundo, porque al teclear, la mecánica del movimiento de la mano y sus dedos se ha acostumbrado a aplicar ciertas rutinas cuando da vida a las palabras, y en estas no está contemplado como hábito, pulsar para el acento, para la coma o cualquier otro elemento de la lengua. Muchas son las causas por las que se omiten elementos de la escritura, que sin ser aceptables sirven para explicar sus ausencias. También fallamos por ignorancia, esto es por desconocer, más que olvidar, las normas que se han establecido en base al uso exquisito de la lengua. La ignorancia se elimina pronto con la investigación. Yo soy un ignorante de muchos aspectos de la lengua, de cómo se construye correctamente, de cómo puede enriquecerse un texto utilizando los mejores términos para cada idea. Me avergüenza mi ignorancia, no es motivo de orgullo para mí mirarla eternizarse junto a mis intentos de aficionado. No es parte de mi poesía, de mi estilo, para defenderla a capa y espada como lo más mío de mi ser. Quisiera aprender un día a escribir bien la lengua que me dio mi sociedad, mi cultura. Talvez no lo logre, talvez solo pueda expresarme en ella mediana y aceptablemente, quizá. Explico esto porque es esa la razón de participar, compilar y compartir búsquedas de lo que me hace falta entender, para utilizar bien el español. Estando en ello es como me entero, recuerdo y aprendo. Con toda humildad espero que mis errores en los textos no molesten, y se me tenga como un colaborador que intenta compartir lo que hace trastabillar su personal lenguaje, esforzado en ser claro en lo que quiere decir.
Si hallo cosas útiles para abundar en este tema, procuraré incluirlos de inmediato.
Encontré en uno de mis libros un tema llamado: usos incorrectos de la coma. Pensaba transcribirlo, pero se me extravió entre tantas consultas de otros tantos temas que cautivan mi interés. Queda en espera, pues, para cuando lo recupere.
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