LaURis
Amor Completo
Me disfrazo bajo mis sábanas muchas veces,
muerdo mis sentidos, labios, pensamientos
cuando es necesario, pero muchas veces
No puedo.
Provengo de la formación de bases sólidas de una vida
y me convierto en roca para forjar la mía propia,
intento no ser justicia ciega,
tampoco bruta, ciega, sorda y muda;
(y no lo soy ) o al menos eso parece,
pero, cuando la sociedad expulsa su incultura
ser el fosforo encendido en la lluvia tiene su precio.
No sólo te señala un dedo, también pies, bocas, lenguas
y todo lo que pueda punzarte la existencia.
No me he permitido a mi misma enmudecer verdades,
tampoco disfrazar objetividad por subjetividades,
venderme al más bajo precio
y mucho menos contribuir al defraude,
mi cultura, educación, respeto a mi misma
han tolerado el aguantar la bofetada,
voltear mi rostro a un lado y al otro
pero jamás mirar hacia abajo,
ser cabizbaja y dejar que la honestidad salga de paseo.
No puedo ser el alfil en el ajedrez,
no puedo vender honestidad por amistad,
no puedo dejar irrespetarme
y que se irrespete el pensamiento,
tampoco puedo faltar el respeto,
cumplo mis normas y las de el techo que me puede cobijar,
no me dejo puñalear
pero tampoco dar inicio a la puñalada.
Siempre he preferido aguantar
una verdad aunque duela,
a mantener el dolor agonizante de la espina
que inconclusa has permitido clavar.
Así muera cortando mis venas:
(con honestidad y respeto)
mi boca no podrá callar.
Así soy, así vivo y así moriré