Javier Flores
Poeta asiduo al portal
Lo que un día no volvió
Convive entre el sosiego de la amargura el silencio,
en lo vacío lleno de esencia a la ausencia,
vive en la grandeza de la nada detrás de la pintura,
no ríe, no esta allí, no dibuja un mañana,
un tiempo hambriento se devora la juventud,
recuerdos inmovilizan al cuerpo rígido en el sillón
mientras este se aferra a él,
luces sin contornos se pasean por el balcón
entre la llegada de la vida y la caída de la penumbra,
la cama viuda con dunas grabadas del ultimo
pasar de la brisa que un día las formo,
parpados suben y bajan para ambientar
de imágenes fantasmas a lo que no estará mañana,
sin frío, sin calor, sin dolor, simplemente
su alma desapareció.
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