BARDO
PHI
Al recorrer el interior de mi mente,
he encontrado un gran desierto,
le di vueltas aquel desierto, en su interior
se encontraba un lobo,
aullando a su diosa…
Aunque ¡aúlle y aúlle! jamás alcanzará ese amor que le tiene a su diosa,
¿por qué aquel lobo siempre está en el mismo lugar?,
¿Por qué aquel lobo no deja de aullar?
Aunque ¡aúlle y aúlle! jamás su diosa le responderá,
ya que el lobo ¡no existe para ella!,
pero éste no deja de exclamar su amor,
¿por qué, por qué lo hace?
Después de pensarlo, día a día creo que al fin
he descubierto el ¿por qué?
- el lobo al aullar le está cantando palabras de amor a su diosa,
aún sabiendo que no hablan el mismo idioma-
¡Pero así es el amor! Amor amargo.
Cómo quisiera tener las suficiente fuerza para librarlo
de aquel destino tortuoso que le aguarda aquel lobo,
pasan los días y aquel desierto es más grande,
mientras al lobo envejece las fuerzas y la vida se le van,
pero aquel amor sigue intacto y vivo como la primera vez que el lobo la vio,
ya no puede más,
levantando su mirada hacia el cielo,
viendo por última vez a su diosa y regalándole su último suspiro,
dejando esta vida de esclavo del amor,
para convertirse en polvo celestial,
y al fin ser libre.
he encontrado un gran desierto,
le di vueltas aquel desierto, en su interior
se encontraba un lobo,
aullando a su diosa…
Aunque ¡aúlle y aúlle! jamás alcanzará ese amor que le tiene a su diosa,
¿por qué aquel lobo siempre está en el mismo lugar?,
¿Por qué aquel lobo no deja de aullar?
Aunque ¡aúlle y aúlle! jamás su diosa le responderá,
ya que el lobo ¡no existe para ella!,
pero éste no deja de exclamar su amor,
¿por qué, por qué lo hace?
Después de pensarlo, día a día creo que al fin
he descubierto el ¿por qué?
- el lobo al aullar le está cantando palabras de amor a su diosa,
aún sabiendo que no hablan el mismo idioma-
¡Pero así es el amor! Amor amargo.
Cómo quisiera tener las suficiente fuerza para librarlo
de aquel destino tortuoso que le aguarda aquel lobo,
pasan los días y aquel desierto es más grande,
mientras al lobo envejece las fuerzas y la vida se le van,
pero aquel amor sigue intacto y vivo como la primera vez que el lobo la vio,
ya no puede más,
levantando su mirada hacia el cielo,
viendo por última vez a su diosa y regalándole su último suspiro,
dejando esta vida de esclavo del amor,
para convertirse en polvo celestial,
y al fin ser libre.
DE. LENIN SALVADOR
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