
Locura que ríe
La locura no llora y si lo hace
es de risa y de si misma;
ella hace disparates y no se arrepiente,
se ríe de la risa, y de sus payasadas,
siempre es irreverente,
a carcajadas pasa la vida
y no le importa como la vean;
solo sabe ser feliz y libre.
La risa es afable y coherente,
lógica pero se contagia de el desequilibrio,
ese mental, de lo imaginativo,
del mundo rosa y multicolor
de una gran sonrisa en su entorno.
Se dice que el loco es desfazado,
se le zafó un tornillo,
pero es tan realista
que ve lo que la amargura sueña.
Demente y chiflado,
eso le dicen y esa locura
solo se burla
de esa monotonía, de lo aburrido,
le gusta la ironía de la vida
y el sarcasmo de la existencia.
Allí se mofa la risa y se amanguala
con lo inestable, para dar sabor
ese plato llamado vida.
®Carlos Andrés, 19-056-2023®