PALAS ATENEA
Poeta fiel al portal
¡Se caen los átomos de las moléculas!
El fuego apaga el agua,
las nubes se arrodillan ante la tierra
y ésta suelta mil centellas.
Flotan por el aire mis greñas,
cantan las rocas, bailan las penas;
y los cadáveres entre ellos se envenenan.
Una serpiente me invita a un trago
-Lo siento tengo al demonio al lado
Y me está coqueteando
Vomito las lágrimas por los oídos
y sigo, pido otro más de caos.
Se pelean las perras por la presa.
Escupe el infierno una princesa
y del cielo baja la bestia,
con dos volcanes de mar
Ebria, la noche sale del moridero,
dejando el polvo mal hecho de las estrellas
regado por encima del revés de la mesa.
Y ahí se pegan las hienas.
Ahí despiertan junto a locura y demencia.
El fuego apaga el agua,
las nubes se arrodillan ante la tierra
y ésta suelta mil centellas.
Flotan por el aire mis greñas,
cantan las rocas, bailan las penas;
y los cadáveres entre ellos se envenenan.
Una serpiente me invita a un trago
-Lo siento tengo al demonio al lado
Y me está coqueteando
Vomito las lágrimas por los oídos
y sigo, pido otro más de caos.
Se pelean las perras por la presa.
Escupe el infierno una princesa
y del cielo baja la bestia,
con dos volcanes de mar
Ebria, la noche sale del moridero,
dejando el polvo mal hecho de las estrellas
regado por encima del revés de la mesa.
Y ahí se pegan las hienas.
Ahí despiertan junto a locura y demencia.