Lorca

Évano

Libre, sin dioses.
De Lorca me queda el sabor

de un claro de luna, perfumen
de puñal y de Goya, ¿acaso
un capricho de musa, numen,
o una mezcla de Garcilaso
con el becqueriano universo?
Lorca es España a cielo raso,
metáfora imposible, El Verso.


Todavía tañen las cinco
entre la muerte de una tarde.
Tarde que disfrutan los ricos
desde un burladero de alarde.
Limosna de pan y martirio
que arrojan a cambio de sangre
de pobres payasos sin circo.


Quedan aires, oros y bronces
mientras avanzan los tricornios
a la hoguera libre del monte.
Palmas, cante jondo y ladridos
y herraduras que pisan y corren
tras los gitanos del olvido.
¡Ay luna, por qué no te escondes!


Queda la ciudad apocalíptica,
un laberinto de ratones
mendigando por las esquinas
de la luz que expanden los neones
de asesinos de repúblicas.
¡Ay Luna, Luna, las naciones
no quieren ver tanta injusticia!


Me deja una España de feria,
la de caciques de tiovivo
donde luce altanera la iglesia
y aristócratas al servicio
de oros y reyes sin conciencia
del mísero paso de los siglos
que arrastra la gente que reinan.


Queda en la mente, carcoma
que come oscuridad y deja
agujeros por donde penetran
poemas que son como bombas
que van reventando maderas,
cruces, cristos y sombras.
¡Ay Luna, huye de las tinieblas!


Aún resuena su melodía
en el resto de panderetas.
Es una música que brilla
sobre pistolas y escopetas
y descubre a la Andalucía
de mantillas y peinetas,
de celos, venganzas y envidias.


Disparos de castañuelas
y una fosa donde morimos,
todos los días, gente cualquiera.
Pero nosotros decidimos
qué se lee y qué no se entierra.
Por ello la gente seguimos
desde el futuro la letra
del tiempo de los asesinos.


Quedan vergüenzas y pudor,
son las peinetas y mantillas
orando a su dios narcisista.
Domingos de misa y perdón,
fiesta soberbia de rodillas
inclinadas ante el dolor
de ver triunfar a un mariquita.


Me queda sin castigo el crimen
del verde verde fusilado
por las envidias de Don Nadie
al ver el arte de un paisano
volar por encima del aire
con solo un verso entre sus manos.
¡Ay Luna, esta España de siempre!


Quedan las alturas azules,
esos pajarracos "peperos"
que, como tristes abedules,
extinguen la flora del resto.
Quedan las hormigas dulces
comiendo mis costillas rotas
mientras leo cómo reluce
aún y siempre, toda su obra.


Quedará de ellos, la derrota,
una bandera para perros
y un himno para los idiotas
que ladran y matan por ellos
a la España de los genios.
Porque no es más que simple necio
el que lega solo dinero.
 
Última edición:
Comparto ese sentimiento ambiguo ...
de llorar por otra gran vida mártir que soportó hasta la última gota de sangre embarrada con la suciedad de sus alrededores...
y la ira por los necios.


Hasta cuándo.. existiremos.

Abrazos y mi mayor respeto Évano
 
De Lorca nos queda (boceto)

Un claro de luna, perfumen
de puñal y de Goya. ¿Acaso
un capricho de musa, numen,
o una mezcla de Garcilaso
con el becqueriano universo?
Lorca es España a cielo raso,
metáfora imposible. El Verso.

Todavía tañen las cinco
entre la muerte de una tarde.
Tarde que disfrutan los ricos
desde un burladero de sangre.
Limosna de pan y martirio
que se ha de ganar con alarde
el pobre obligado a este circo.

Quedan aires, oros y bronces
mientras avanzan los tricornios
a la hoguera libre del monte.
Palmas, cante jondo y ladridos
y herraduras que pisan y corren
tras los gitanos del olvido.
¡Ay luna, por qué no te escondes!

Queda la ciudad apocalíptica,
un laberinto de ratones
mendigando por las esquinas
de la luz que expanden los neones
de asesinos de repúblicas.
¡Ay Luna, Luna, las naciones
no quieren ver tanta injusticia!

Nos deja una España de feria,
la de caciques de tiovivo
donde luce altanera la iglesia
y aristócratas al servicio
de oros y reyes sin conciencia
del mísero paso de los siglos
que arrastra la gente que reinan.

Queda en la mente, carcoma
que come oscuridad y deja
agujeros por donde penetra
poemas que son como bombas
que van reventando maderas,
cruces, cristos y sombras.
¡Ay Luna, huye de las tinieblas!

Aún resuena su melodía
en el resto de panderetas.
Es una música que brilla
sobre pistolas y escopetas
y descubre a la Andalucía
de mantillas y peinetas,
de celos, venganzas y envidias.

Disparos de castañuelas
y una fosa donde morimos,
todos los días, gente cualquiera.
Pero nosotros decidimos
qué se lee y qué no se entierra.
Por ello la gente seguimos
desde el futuro la letra
del tiempo de los asesinos

Quedan vergüenzas y pudor,
son las peinetas y mantillas
orando a su dios narcisista.
Domingos de misa y perdón,
fiesta soberbia de rodillas
inclinadas ante el dolor
de ver triunfar a un mariquita.

Nos queda sin castigo el crimen,
el verde monte fusilado
por la impotencia de Don Nadie
de ver el arte de un paisano
volar por encima del aire
con solo un verso entre sus manos.
¡Ay Luna, esta España de siempre!

Quedan las alturas azules,
esos pajarracos "peperos"
que, como tristes abedules,
extinguen la flora del resto.
Quedan las hormigas dulces
comiendo mis costillas rotas
mientras leo cómo reluce
aún y siempre, toda su obra.

Quedará de ellos, la derrota,
una bandera para perros
y un himno para los idiotas
que ladran y matan por ellos
a la España de los genios.
Porque no es más que simple necio
el que lega a su hijo el infierno.
Muy bueno!...tiene mucho aroma a Lorca tu poema. Para mí fue el poeta entre poetas....un saludo.
 
Evano le haces justicia con este poema valiente que no elude la realidad, al Gran Lorca ¿de la pandereta y castañuelas?, era Andaluz.
Pero el mérito que le veo es lo que dejó y a tantos agrada, en tan pocos años de vida. Lo que duele es lo que nos perdimos, sin solución.
Y yo si creo que era profundo en su decir, pero de un modo entendible y sencillo, sin grandes adornos que su creatividad no necesitó.
Y sólo darte las gracias Evano, solo eso. Bendiciones. Pili
 
Última edición por un moderador:
UNA BUENA REMEMBRANZA DE UN GENIO.
GUSTOSO DEJO MI HUELLA AMIGO ÉVANO.

De Lorca nos queda (boceto)

Un claro de luna, perfumen
de puñal y de Goya. ¿Acaso
un capricho de musa, numen,
o una mezcla de Garcilaso
con el becqueriano universo?
Lorca es España a cielo raso,
metáfora imposible. El Verso.

Todavía tañen las cinco
entre la muerte de una tarde.
Tarde que disfrutan los ricos
desde un burladero de sangre.
Limosna de pan y martirio
que se ha de ganar con alarde
el pobre obligado a este circo.

Quedan aires, oros y bronces
mientras avanzan los tricornios
a la hoguera libre del monte.
Palmas, cante jondo y ladridos
y herraduras que pisan y corren
tras los gitanos del olvido.
¡Ay luna, por qué no te escondes!

Queda la ciudad apocalíptica,
un laberinto de ratones
mendigando por las esquinas
de la luz que expanden los neones
de asesinos de repúblicas.
¡Ay Luna, Luna, las naciones
no quieren ver tanta injusticia!

Nos deja una España de feria,
la de caciques de tiovivo
donde luce altanera la iglesia
y aristócratas al servicio
de oros y reyes sin conciencia
del mísero paso de los siglos
que arrastra la gente que reinan.

Queda en la mente, carcoma
que come oscuridad y deja
agujeros por donde penetra
poemas que son como bombas
que van reventando maderas,
cruces, cristos y sombras.
¡Ay Luna, huye de las tinieblas!

Aún resuena su melodía
en el resto de panderetas.
Es una música que brilla
sobre pistolas y escopetas
y descubre a la Andalucía
de mantillas y peinetas,
de celos, venganzas y envidias.

Disparos de castañuelas
y una fosa donde morimos,
todos los días, gente cualquiera.
Pero nosotros decidimos
qué se lee y qué no se entierra.
Por ello la gente seguimos
desde el futuro la letra
del tiempo de los asesinos

Quedan vergüenzas y pudor,
son las peinetas y mantillas
orando a su dios narcisista.
Domingos de misa y perdón,
fiesta soberbia de rodillas
inclinadas ante el dolor
de ver triunfar a un mariquita.

Nos queda sin castigo el crimen,
el verde monte fusilado
por la impotencia de Don Nadie
de ver el arte de un paisano
volar por encima del aire
con solo un verso entre sus manos.
¡Ay Luna, esta España de siempre!

Quedan las alturas azules,
esos pajarracos "peperos"
que, como tristes abedules,
extinguen la flora del resto.
Quedan las hormigas dulces
comiendo mis costillas rotas
mientras leo cómo reluce
aún y siempre, toda su obra.

Quedará de ellos, la derrota,
una bandera para perros
y un himno para los idiotas
que ladran y matan por ellos
a la España de los genios.
Porque no es más que simple necio
el que lega a su hijo el infierno.
 
Y aun pasando el tiempo, siguen las voces clamando justicia por encima de una patria endurecida.
Bellísimo escrito, mismo que ayuda a no olvidar
un gusto pasar
y un abrazo grande de domingo
ldc-zza
grandiosas letras, que emociona, felicitaciones poeta.
Comparto ese sentimiento ambiguo ...
de llorar por otra gran vida mártir que soportó hasta la última gota de sangre embarrada con la suciedad de sus alrededores...
y la ira por los necios.


Hasta cuándo.. existiremos.

Abrazos y mi mayor respeto Évano
Muy bueno!...tiene mucho aroma a Lorca tu poema. Para mí fue el poeta entre poetas....un saludo.
Evano le haces justicia con este poema valiente que no elude la realidad, al Gran Lorca ¿de la pandereta y castañuelas?, era Andaluz.
Pero el mérito que le veo es lo que dejó y a tantos agrada, en tan pocos años de vida. Lo que duele es lo que nos perdimos, sin solución.
Y yo si creo que era profundo en su decir, pero de un modo entendible y sencillo, sin grandes adornos que su creatividad no necesitó.
Y sólo darte las gracias Evano, solo eso. Bendiciones. Pili



Muchas gracias, compañeros, por pasear por este pequeño homenaje a mi poeta favorito, como el de muchos, como ya he leído.

Os mando un abrazo cordial.
 
Última edición:
Ñorse Évano:

Un poema luctuoso, diría yo, aunque cualunque me gane en lo más posta.
¿Sabe? He leído muchos versos del troesma Lorca, y aunque algunos
me han hecho pasar lorca, jeje, me gustaron y mucho.
Salute y felicitaciones por estas parolas en sover.
 
Ñorse Évano:

Un poema luctuoso, diría yo, aunque cualunque me gane en lo más posta.
¿Sabe? He leído muchos versos del troesma Lorca, y aunque algunos
me han hecho pasar lorca, jeje, me gustaron y mucho.
Salute y felicitaciones por estas parolas en sover.

Me ha encantado una palabra de las utilizadas en su amable comentario, palabra que no conocía y busqué en el diccionario: luctuoso que, además de triste, fúnebre y digno de llanto, quiere decir: derecho que se pagaba en algunas provincias a los señores y prelados cuando morían sus súbditos, y a veces consistía en una alhaja o prenda de ropa del difunto; la que él señalaba en su testamento, o la que el señor o prelado elegía. Lo que me recuerda a la España de Lorca, a la de siempre y, con un poco de imaginación, a la de ahora.

Le mando un saludo cordial y las gracias.
 
De Lorca nos queda

Un claro de luna, perfumen
de puñal y de Goya. ¿Acaso
un capricho de musa, numen,
o una mezcla de Garcilaso
con el becqueriano universo?
Lorca es España a cielo raso,
metáfora imposible. El Verso.

Todavía tañen las cinco
entre la muerte de una tarde.
Tarde que disfrutan los ricos
desde un burladero de sangre.
Limosna de pan y martirio
que se ha de ganar con alarde
el pobre obligado a este circo.

Quedan aires, oros y bronces
mientras avanzan los tricornios
a la hoguera libre del monte.
Palmas, cante jondo y ladridos
y herraduras que pisan y corren
tras los gitanos del olvido.
¡Ay luna, por qué no te escondes!

Queda la ciudad apocalíptica,
un laberinto de ratones
mendigando por las esquinas
de la luz que expanden los neones
de asesinos de repúblicas.
¡Ay Luna, Luna, las naciones
no quieren ver tanta injusticia!

Nos deja una España de feria,
la de caciques de tiovivo
donde luce altanera la iglesia
y aristócratas al servicio
de oros y reyes sin conciencia
del mísero paso de los siglos
que arrastra la gente que reinan.

Queda en la mente, carcoma
que come oscuridad y deja
agujeros por donde penetran
poemas que son como bombas
que van reventando maderas,
cruces, cristos y sombras.
¡Ay Luna, huye de las tinieblas!

Aún resuena su melodía
en el resto de panderetas.
Es una música que brilla
sobre pistolas y escopetas
y descubre a la Andalucía
de mantillas y peinetas,
de celos, venganzas y envidias.

Disparos de castañuelas
y una fosa donde morimos,
todos los días, gente cualquiera.
Pero nosotros decidimos
qué se lee y qué no se entierra.
Por ello la gente seguimos
desde el futuro la letra
del tiempo de los asesinos

Quedan vergüenzas y pudor,
son las peinetas y mantillas
orando a su dios narcisista.
Domingos de misa y perdón,
fiesta soberbia de rodillas
inclinadas ante el dolor
de ver triunfar a un mariquita.

Nos queda sin castigo el crimen
del verde verde fusilado
por las envidias de Don Nadie
al ver el arte de un paisano
volar por encima del aire
con solo un verso entre sus manos.
¡Ay Luna, esta España de siempre!

Quedan las alturas azules,
esos pajarracos "peperos"
que, como tristes abedules,
extinguen la flora del resto.
Quedan las hormigas dulces
comiendo mis costillas rotas
mientras leo cómo reluce
aún y siempre, toda su obra.

Quedará de ellos, la derrota,
una bandera para perros
y un himno para los idiotas
que ladran y matan por ellos
a la España de los genios.
Porque no es más que simple necio
el que lega solo dinero.
Ayyy Evano, qué homenaje más bello y profundo le dedicas a nuestro querido y admirado Lorca. Él sigue vivo y palpitando en sus sublimes letras, sigue clamando justicia y reflejando la España que corre por nuestras venas con sus cosas malas y buenas. Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos cvon cariño y admiración.
 
Ayyy Evano, qué homenaje más bello y profundo le dedicas a nuestro querido y admirado Lorca. Él sigue vivo y palpitando en sus sublimes letras, sigue clamando justicia y reflejando la España que corre por nuestras venas con sus cosas malas y buenas. Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos cvon cariño y admiración.

Graciassssssssssssssssss granadina guapa por ser tan simpática.

Recojo esos abrazos cariñosos y mando para la Granada de Lorca y tuya muchos más.
 
Estimado poeta:

Te aprecio por tu genio. No me parece encumbrado tu escrito a FEDERICO.

ES SÓLO MI OPINION

SALUDOS CORDIALES

Cuando encuentro un comentario así de alguien que no conozco y que nunca ha comentado nada mío sé que he escrito algo bueno, algo de mérito (no hablo de triunfar ni nada de esas cosas materiales que, perdone mi rudeza, me importan un bledo. Mire lo que me importan que no tengo registradas mis letras. Soy un aficionado que pretende escribir lo mejor que sabe, lo mejor que puede).

He de agradecerle de corazón sus palabras ya que, después de reflexionar, me ha hecho ver la soberbia que encierran tan solo tres palabras de los casi cien versos de este poema. Esas tres palabras están en el título, o en la introducción a los versos: De Lorca NOS queda. Ese NOS es de donde emana la soberbia, ya que lo que yo pretendía es versar sobre lo que Lorca me ha transmitido, a mí, al leer su obra, y yo he creído que lo que yo recibí de la lectura era lo mismo para todos. Eso es soberbia, o algo así, lo que sea. Por lo que gracias a usted tengo el título definitivo: De Lorca me queda el sabor. Título exacto, eneasílabo como el resto de versos y claro como el agua. Ahora sí que estoy orgulloso de lo escrito, para mí, pues es para mí para el que escribo, para mi gusto, si luego alguien disfruta con ello, me alegro, si no es así, lo siento.

¿Encumbrado? Creo que Lorca ya está encumbrado. ¿Versar con semejanza Lorquiana?, es imposible. ¿Versar sobre cómo era o lo que representaba o pensaba en verdad Lorca?, igualmente imposible. ¿Que no estoy a la altura de Lorca?, también bastante claro, clarísimo. Repito, para que no haya duda: estos versos son el resultado en mí al leer a Lorca, lo que yo creo que hay "debajo", "bajo" sus letras y "algo de lo que pulula por ahí", que seguramente me haya "intoxicado" sin yo darme cuenta.

De corazón le doy las gracias, pues me ha ayudado muchísimo su comentario.

Saludos cordiales.
 
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