FRANCO LIMBER
Poeta recién llegado
Más allá del amor áspero
Ese que rompió mi corazón indiano
Ese que destrozó mi ilusión, princesa aymara
Ando vagabundo vació y solo.
Esto ya es solo unas tristes líneas de basura literaria
Entre la muerte tu y yo somos uno,
Dolor suicida, corta mis venas que llegas y te vas amada, te escucho decir mi nombre mientras del brazo de otro caminas cierro las ventanas, la noche es para los muertos
En cada sentimiento vuelve tu rostro, tu cuerpo
en que cada suspiro es un recuerdo criminal de lo que fue y nunca será.
Solo regresas para verme llorar…
Me tiñes de odios, de besos, te amé y no importo.
Camino, mi oficio es la muerte
Sangra castigo crimen, no te perdono
Moriré, pero no vivirás para verlo Mirarme, ya soy el Khari Khari,
Mi oficio es la muerte Probaras el dolor, no lo dudes
Soy dueño de la noche, conocí los secretos y me fueron revelados atrapado en esta maldita vida sintiendo que ya no hay nada que regrese al mismo lugar de ayer en ese mismo corazón que ya no puede más.
Solo golpea el hierro quemante de Ser indio todo el mal tuyo, será de seguro mis deseos profundos.
Ese que rompió mi corazón indiano
Ese que destrozó mi ilusión, princesa aymara
Ando vagabundo vació y solo.
Esto ya es solo unas tristes líneas de basura literaria
Entre la muerte tu y yo somos uno,
Dolor suicida, corta mis venas que llegas y te vas amada, te escucho decir mi nombre mientras del brazo de otro caminas cierro las ventanas, la noche es para los muertos
En cada sentimiento vuelve tu rostro, tu cuerpo
en que cada suspiro es un recuerdo criminal de lo que fue y nunca será.
Solo regresas para verme llorar…
Me tiñes de odios, de besos, te amé y no importo.
Camino, mi oficio es la muerte
Sangra castigo crimen, no te perdono
Moriré, pero no vivirás para verlo Mirarme, ya soy el Khari Khari,
Mi oficio es la muerte Probaras el dolor, no lo dudes
Soy dueño de la noche, conocí los secretos y me fueron revelados atrapado en esta maldita vida sintiendo que ya no hay nada que regrese al mismo lugar de ayer en ese mismo corazón que ya no puede más.
Solo golpea el hierro quemante de Ser indio todo el mal tuyo, será de seguro mis deseos profundos.