Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Trato de no acelerarme
ni andarme a paso ligero
ya que la Luz que prefiero
es lenta en acrisolarme.
Humano quiero inmolarme
por no morirme de frío
en un torvo escalofrío
machacón y persistente
con la furia resistente
desplegada con más brío.
Vivo a galope tendido
amenazado de muerte
por el feroz puño fuerte
de un reloj envilecido.
Con el corazón herido
y hecatombe en la mirada
voy corriendo hacia la Nada
como si Nada no fuera
la esperada primavera
que me esquiva en la ensenada.
Toda caricia perdida,
perdida en un desacierto,
me deja maldito y muerto
y con el alma rendida.
Es un choque fratricida
entre yo mismo y mi pecho,
ausencia anegando el lecho
y yo muriendo al instante
medio roto y delirante
en un presente maltrecho.
Muero por morir y muero
si no reto necesario
al trajín del calendario
que me aturde por entero.
Me oculta Dios y asidero,
prestancia y pasión de vida,
y a caricia consentida
me encanece pelo y frente
con el soplo impertinente
de una brisa malquerida.
Los años son mi mordida.
ni andarme a paso ligero
ya que la Luz que prefiero
es lenta en acrisolarme.
Humano quiero inmolarme
por no morirme de frío
en un torvo escalofrío
machacón y persistente
con la furia resistente
desplegada con más brío.
Vivo a galope tendido
amenazado de muerte
por el feroz puño fuerte
de un reloj envilecido.
Con el corazón herido
y hecatombe en la mirada
voy corriendo hacia la Nada
como si Nada no fuera
la esperada primavera
que me esquiva en la ensenada.
Toda caricia perdida,
perdida en un desacierto,
me deja maldito y muerto
y con el alma rendida.
Es un choque fratricida
entre yo mismo y mi pecho,
ausencia anegando el lecho
y yo muriendo al instante
medio roto y delirante
en un presente maltrecho.
Muero por morir y muero
si no reto necesario
al trajín del calendario
que me aturde por entero.
Me oculta Dios y asidero,
prestancia y pasión de vida,
y a caricia consentida
me encanece pelo y frente
con el soplo impertinente
de una brisa malquerida.
Los años son mi mordida.