Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los Besos
Se marchó la pequeña sombra
que encendía de luces mis besos,
en una misteriosa soledad
que esperaba impaciente, un apasionado beso,
se marchó la sombra dormida
entre un laurel de algodón sin verso,
se marchó triste la sombra
alumbrando las caricias perdidas
que se amortajaban de suaves besos,
se marchó la sombra
que se vestía de luces para acariciar
los momentos felices, de nuestros inagotables besos.
Autor: Ángel San Isidro
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