Los decretos del nómade

marquelo

Negrito villero
Eternidad

Cuenco de barro Lluvia hecho techo

Escupitajo de Dios

En la diana de la palabra

Pergamino de ave y decreto en los
espejismos

Suerte pagana de mi frente Ceniza de
marea

Los porqués hacen de la garganta
una roca amorfa

Acepta los látigos del viento

Bajo la tutela de un sonido

un pie se esquiva de la sombra La mujer del cadalso no abre las faldas

El vacío es una entrega de eternidad

Un racimo con muchas venas

Y esos dos golpes que hacen de ojos

Es inevitable. Cosa juzgada.
 
Eternidad

Cuenco de barro Lluvia hecho techo

Escupitajo de Dios

En la diana de la palabra

Pergamino de ave y decreto en los
espejismos

Suerte pagana de mi frente Ceniza de
marea

Los porqués hacen de la garganta
una roca amorfa

Acepta los látigos del viento

Bajo la tutela de un sonido

un pie se esquiva de la sombra La mujer del cadalso no abre las faldas

El vacío es una entrega de eternidad

Un racimo con muchas venas

Y esos dos golpes que hacen de ojos

Es inevitable. Cosa juzgada.
La eternidad.
Distinguido final inevitable.

Saludos
 

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