Azul brilla el día
con el sol puesto.
El silencio se mezcla con la luz,
con el olor del romero en flor
y la hierbabuena;
llego marzo al pequeño jardín,
los mirlos habitan el árbol,
las sombran pintan los contrastes,
la hierba esta frondosa ya.
Debajo de mi sombrero
los pensamientos frenan el deseo
que quieren romper
el reposo de mi cuerpo.
Como un terremoto lento
bulle la fuerza bajo la tierra
y la luz se alarga en esta época,
empiezan a pintarse de color,
de movimiento.
Se despereza la tierra
del sueño del invierno,
marcando en su cara diáfana
la sonrisa de la vida.
El abrazo del sol
calienta su vientre
y se inquieta preñada de semillas,
de cantos de pájaros,
de animalillos
que acarician su piel.
con el sol puesto.
El silencio se mezcla con la luz,
con el olor del romero en flor
y la hierbabuena;
llego marzo al pequeño jardín,
los mirlos habitan el árbol,
las sombran pintan los contrastes,
la hierba esta frondosa ya.
Debajo de mi sombrero
los pensamientos frenan el deseo
que quieren romper
el reposo de mi cuerpo.
Como un terremoto lento
bulle la fuerza bajo la tierra
y la luz se alarga en esta época,
empiezan a pintarse de color,
de movimiento.
Se despereza la tierra
del sueño del invierno,
marcando en su cara diáfana
la sonrisa de la vida.
El abrazo del sol
calienta su vientre
y se inquieta preñada de semillas,
de cantos de pájaros,
de animalillos
que acarician su piel.