Max Leal
Poeta recién llegado
Los hijos:
nos volvimos locos
haciendo surcos en la arena,
profanando tumbas,
mirando televisión,
pirateando música,
plagiando frases de algunos poemas a la miseria
al amor y a la muerte digna.
Tratamos de hallar respuestas,
queriendo solucionar problemas que no eran nuestros.
Nos volvimos locos
con las interrogantes de nuestra generación:
que nos llevaron a construir
naves espaciales de cartón
y submarinos con botellas de plástico;
pensando que podríamos encontrar el tesoro
que algún pirata escondió en donde revienta la cascada,
haciendo largas expediciones rio arriba,
Únicamente para saber dónde comenzaba a salir el agua:
nos volvieron locos, carentes de amor,
incomprendidos a causa de las locuras;
suicidas que juegan cada noche
a la ruleta rusa.
nos volvimos locos
haciendo surcos en la arena,
profanando tumbas,
mirando televisión,
pirateando música,
plagiando frases de algunos poemas a la miseria
al amor y a la muerte digna.
Tratamos de hallar respuestas,
queriendo solucionar problemas que no eran nuestros.
Nos volvimos locos
con las interrogantes de nuestra generación:
que nos llevaron a construir
naves espaciales de cartón
y submarinos con botellas de plástico;
pensando que podríamos encontrar el tesoro
que algún pirata escondió en donde revienta la cascada,
haciendo largas expediciones rio arriba,
Únicamente para saber dónde comenzaba a salir el agua:
nos volvieron locos, carentes de amor,
incomprendidos a causa de las locuras;
suicidas que juegan cada noche
a la ruleta rusa.