Febril tu cuerpo tiembla, almidonado
al ritmo de mis besos y caricias,
en goce manifiestas tus delicias,
impetuosa, en suspiro apasionado.
Te nutres del calor desmesurado,
estallas en deseos y desquicias,
pendiente a mis maneras que codicias,
en los hondos senderos del pecado.
Me envuelve tu mirada trepidante,
sometida al fragor de mis sentidos
de nácar se reviste, delirante.
Y vibran esos labios atrevidos
entregados a un beso sofocante,
un beso que nos funde, complacidos.
Dvaldés
Febril tu cuerpo tiembla, almidonado
al ritmo de mis besos y caricias,
en goce manifiestas tus delicias,
impetuosa, en suspiro apasionado.
Te nutres del calor desmesurado,
estallas en deseos y desquicias,
pendiente a mis maneras que codicias,
en los hondos senderos del pecado.
Me envuelve tu mirada trepidante,
sometida al fragor de mis sentidos
de nácar se reviste, delirante.
Y vibran esos labios atrevidos
entregados a un beso sofocante,
un beso que nos funde, complacidos.
Dvaldés
Exquisita sensualidad describiendo esos momentos donde el amor comparte con la pasión los deseos más íntimos y espectantes.
Me encantó !
Un abrazo
Febril tu cuerpo tiembla, almidonado
al ritmo de mis besos y caricias,
en goce manifiestas tus delicias,
impetuosa, en suspiro apasionado.
Te nutres del calor desmesurado,
estallas en deseos y desquicias,
pendiente a mis maneras que codicias,
en los hondos senderos del pecado.
Me envuelve tu mirada trepidante,
sometida al fragor de mis sentidos
de nácar se reviste, delirante.
Y vibran esos labios atrevidos
entregados a un beso sofocante,
un beso que nos funde, complacidos.
Dvaldés