danie
solo un pensamiento...
Emisarias de tu piel
surcando mis manos,
sacudiendo tus intersticios,
estremeciendo esta junta
que se liga al cuerpo,
Contemplando tu cutícula
flotando sobre el aire.
Haciéndome desear
el embeleso néctar fluido de tus besos.
Mensajeras de Cupido,
vuelan sobre la planicie de este lecho,
surcando el cielo del Edén,
llevándome con regocijo a conocer el éxtasis
emergente sobre el tálamo
de la devota fruición de tu efigie.
¡Son palomas volando libre
sobre un manto carmesí de tulipanes y azucenas!
Envidia de los mismísimos colibrís.
Palomas que me llevan con sus alas
a delirar con el pasadizo ceñido
de la vehemente pasión.
Abrasador reconcomio que nos unta
con el bálsamo del delirio y la fusión
Células simbióticas que se funden en un piélago sideral.
Palomas que emigran de tus arrumacos y pellejo
hasta los umbrales de mis apetitos y anhelos.
Libidinosas huellas recorren al límite mis aposentos.
Les agradezco a esas palomas:
gracias a ellas conozco el secreto esotérico
de los astros y sus cometas.
Secreto que ni la ciencia
ni la religión descifrarán
en ningún tiempo.
El meollo del magín,
el sabor del bembo,
el calor de la coalición,
el brillo de tus quinqués,
el hálito de tu estertor,
el aura que asedia en tu entelequia.
¡Aleluya!¡Siempre vivan esas palomas!