JC Ventura
Poeta recién llegado
Mar sangriento devorando
la sofocante arena del desierto.
Las algas fingen ser venas
para no reconocer que están muertas
Podemos azotar a los vientos
o deslumbrar sin piedad a los ciegos
sí, estos son los malos tiempos
y estos son sus versos.
Así es como sangramos, en la arena,
espectáculo de caníbales hambrientos;
existen oscuras sombras más luminosas
que el tenue fulgor de tu frágil pensamiento;
podemos fingir que escogemos
pero la corriente nos arrastra, mar adentro,
sí, estos son los malos tiempos
y estos son sus versos.
Visitamos las viejas ruinas,
le llamaban La Ciudad del Lamento;
las leyendas susurran entre las piedras,
el anhelo aún busca su puerto;
¡maldita esclavitud del cuerpo!
¿dónde está tu final, tu agujero?
Sí, estos son los malos tiempos
y estos son sus versos.
la sofocante arena del desierto.
Las algas fingen ser venas
para no reconocer que están muertas
Podemos azotar a los vientos
o deslumbrar sin piedad a los ciegos
sí, estos son los malos tiempos
y estos son sus versos.
Así es como sangramos, en la arena,
espectáculo de caníbales hambrientos;
existen oscuras sombras más luminosas
que el tenue fulgor de tu frágil pensamiento;
podemos fingir que escogemos
pero la corriente nos arrastra, mar adentro,
sí, estos son los malos tiempos
y estos son sus versos.
Visitamos las viejas ruinas,
le llamaban La Ciudad del Lamento;
las leyendas susurran entre las piedras,
el anhelo aún busca su puerto;
¡maldita esclavitud del cuerpo!
¿dónde está tu final, tu agujero?
Sí, estos son los malos tiempos
y estos son sus versos.