Lina Storni
Mujer Poeta
Los niños tristes son como la sangre;
y son como el silencio retorcido.
El brillo de sus ojos tanto duele
como el pan duro entre los dientes.
Me duelen sus costillas en el alma,
me duele su pobreza en las entrañas.
El niño pobre me duele más que nada,
El niño rico,no baja la mirada.
La pobreza del mundo mi pobreza,
el grito de un dolor que se avinagra,
Y luego aquellos ojos que te miran...
y luego aquellas manos que se estiran...
en gesto pedigüeño, ¡Eso me mata!
Yo quiero ser arado y tierra firme,
Yo quiero ser la sal en las praderas:
y ser el grano que hambriento se mastique,
y ser la cura del niño que se muere...
El aliento que se inhala ya no es nuestro
ni el pan que nos comemos día a día,
¿Cómo puede uno acostarse y levantarse
sin pensar en criaturas que no duermen?
Los niños pobres son los más heroicos,
ellos son los que merecen medio mundo;
y auque pueda ofrecerles poco o mucho...
les extiendo el abrazo más profundo.
Essia ocaso.
y son como el silencio retorcido.
El brillo de sus ojos tanto duele
como el pan duro entre los dientes.
Me duelen sus costillas en el alma,
me duele su pobreza en las entrañas.
El niño pobre me duele más que nada,
El niño rico,no baja la mirada.
La pobreza del mundo mi pobreza,
el grito de un dolor que se avinagra,
Y luego aquellos ojos que te miran...
y luego aquellas manos que se estiran...
en gesto pedigüeño, ¡Eso me mata!
Yo quiero ser arado y tierra firme,
Yo quiero ser la sal en las praderas:
y ser el grano que hambriento se mastique,
y ser la cura del niño que se muere...
El aliento que se inhala ya no es nuestro
ni el pan que nos comemos día a día,
¿Cómo puede uno acostarse y levantarse
sin pensar en criaturas que no duermen?
Los niños pobres son los más heroicos,
ellos son los que merecen medio mundo;
y auque pueda ofrecerles poco o mucho...
les extiendo el abrazo más profundo.
Essia ocaso.