Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Los niños dicen que La Vieja se come a los recién nacidos
dicen que les abre el estómago con una daga oxidada y le da a comer las vísceras a su perro
los niños dicen que la vieja es bruja
y que ese perro medio cojo y casi ciego es un demonio disfrazado
los niños han juntado cuerdas y una barra de metal.
"Esta noche es luna llena".
"La Bruja tendrá festín".
Saltan la verja y recorren los umbrales derruidos
nadie los siente llegar.
La Vieja está dormida
El perro es sordo y ciego.
La casa, casi en ruinas; despide murmullos de miseria
una estufa de leña se esfuerza en calentar la escarapelada habitación.
No hay gritos
No hay quejas
las manos sobre el cuello pronto cortan la respiración.
La Vieja exhala un último suspiro
Se oye un "gracias" como un quejido...,
un último quejido.
El perro se da cuenta, huele extraños
la barra de acero da cuenta de él...
Los niños ya se marchan,
las lúgubres sombras son mudos testigos.
Detrás dos cuerpos quedan
cuerpos diferentes, pero amigos eternos,
compañeros de todo momento.
Los niños callan
el mito se ha destruido
la conciencia se mueve por dentro, entre burbujas,
se cura con silencio
se purga con olvido.
La Vieja ha dejado de andar con su paso cansado por los mismos caminos de siempre
su perro fiel también ha desaparecido.
Ambos están muertos
los recién nacidos están fuera de peligro
los mitos buscarán nuevos caminos para saciar sus fantasías
los niños han crecido
la inocencia quedó atrás
"...no podrán olvidar".
dicen que les abre el estómago con una daga oxidada y le da a comer las vísceras a su perro
los niños dicen que la vieja es bruja
y que ese perro medio cojo y casi ciego es un demonio disfrazado
los niños han juntado cuerdas y una barra de metal.
"Esta noche es luna llena".
"La Bruja tendrá festín".
Saltan la verja y recorren los umbrales derruidos
nadie los siente llegar.
La Vieja está dormida
El perro es sordo y ciego.
La casa, casi en ruinas; despide murmullos de miseria
una estufa de leña se esfuerza en calentar la escarapelada habitación.
No hay gritos
No hay quejas
las manos sobre el cuello pronto cortan la respiración.
La Vieja exhala un último suspiro
Se oye un "gracias" como un quejido...,
un último quejido.
El perro se da cuenta, huele extraños
la barra de acero da cuenta de él...
Los niños ya se marchan,
las lúgubres sombras son mudos testigos.
Detrás dos cuerpos quedan
cuerpos diferentes, pero amigos eternos,
compañeros de todo momento.
Los niños callan
el mito se ha destruido
la conciencia se mueve por dentro, entre burbujas,
se cura con silencio
se purga con olvido.
La Vieja ha dejado de andar con su paso cansado por los mismos caminos de siempre
su perro fiel también ha desaparecido.
Ambos están muertos
los recién nacidos están fuera de peligro
los mitos buscarán nuevos caminos para saciar sus fantasías
los niños han crecido
la inocencia quedó atrás
"...no podrán olvidar".
Última edición por un moderador: