Karime Soc
Poeta recién llegado
En el silencio de la madrugada
a las dos de la mañana
crujen las hojas secas
bajo las botas de agujetas negras.
Camina detrás de las casas,
por en medio de la maleza
con sus manos de témpano
y sus ojos que todo lo ven.
Una luz se enciende
consciente que hay alguien afuera,
sabe que los grillos callan
cuando este se acerca.
Ella nunca sale,
él nunca entra.
El viento es su cómplice,
roza sus pómulos con su perfume
toca sus labios llenos de calor
todo se llena de ambivalencia.
a las dos de la mañana
crujen las hojas secas
bajo las botas de agujetas negras.
Camina detrás de las casas,
por en medio de la maleza
con sus manos de témpano
y sus ojos que todo lo ven.
Una luz se enciende
consciente que hay alguien afuera,
sabe que los grillos callan
cuando este se acerca.
Ella nunca sale,
él nunca entra.
El viento es su cómplice,
roza sus pómulos con su perfume
toca sus labios llenos de calor
todo se llena de ambivalencia.