SHERIDAM
Poeta asiduo al portal
Le falta una pluma al abismo
y un par de pétalos a la muerte.
Has creado la ilusión de los colores,
el prisma disfraza las lágrimas, mientras el sol brilla sobre ellas.
y un par de pétalos a la muerte.
Has creado la ilusión de los colores,
el prisma disfraza las lágrimas, mientras el sol brilla sobre ellas.
Tus palabras son canciones llenas de letras inconsisas que aparentan calmar lo que ya ha muerto
y tus manos disfrazadas de algodón rayan la piel como cuchillos,
mientras la sangre yace ausente del cuerpo que querías.
y tus manos disfrazadas de algodón rayan la piel como cuchillos,
mientras la sangre yace ausente del cuerpo que querías.
Se te esfumó sin darte cuenta,
ayer lo suspirabas pero hoy
la soledad ha marcado tu camino.
Lo perdiste...
te acompañó por tanto tiempo
y aún así,
dejaste que muriera.
ayer lo suspirabas pero hoy
la soledad ha marcado tu camino.
Lo perdiste...
te acompañó por tanto tiempo
y aún así,
dejaste que muriera.
Le falta una pluma al abismo y un par de pétalos a la muerte para borrar la existencia de estas aves,
de este jardín que brillo con múltiples colores en cada despertar que tu tenías.
En la aurora viajo el último suspiro para entregarse al viento y suicidarse en el desierto,
lo empujaste a su destino sin pensar por un segundo en el dolor que le causabas.
Ahora
te encuentras frente a tu efímero reflejo en ese espejo viejo y empolvado, preguntándote.
¿Qué pasó? ,
¿en que momento mataste lo que más
querías?.
En tus ojos estallan las miradas inconclusas
y la culpa empieza a triturar a tu cerebro.
En tus manos el miedo hace presencia, huyen a tu rostro temblando sin sesar
y no logran apartar las preguntas de tu boca.
Es tarde mi querido,
tus lágrimas no valen lo que valió su vida,
tus súplicas no llegan al desierto peregrino en el que se suicida su último suspiro.
Puedes correr desesperado mientras gritas sin consuelo
y no lograrás que se de vuelta,
pues ahora solo escucha el latir del universo.
Le falta una pluma al abismo para unir el fondo al infinito
y un par de pétalos a la muerte para llevarte consigo.
Después de tantos años vuelves al principio,
la soledad tu compañera,
el amor ausente,
el tiempo perdido
y el fracaso marcado tu camino.
de este jardín que brillo con múltiples colores en cada despertar que tu tenías.
En la aurora viajo el último suspiro para entregarse al viento y suicidarse en el desierto,
lo empujaste a su destino sin pensar por un segundo en el dolor que le causabas.
Ahora
te encuentras frente a tu efímero reflejo en ese espejo viejo y empolvado, preguntándote.
¿Qué pasó? ,
¿en que momento mataste lo que más
querías?.
En tus ojos estallan las miradas inconclusas
y la culpa empieza a triturar a tu cerebro.
En tus manos el miedo hace presencia, huyen a tu rostro temblando sin sesar
y no logran apartar las preguntas de tu boca.
Es tarde mi querido,
tus lágrimas no valen lo que valió su vida,
tus súplicas no llegan al desierto peregrino en el que se suicida su último suspiro.
Puedes correr desesperado mientras gritas sin consuelo
y no lograrás que se de vuelta,
pues ahora solo escucha el latir del universo.
Le falta una pluma al abismo para unir el fondo al infinito
y un par de pétalos a la muerte para llevarte consigo.
Después de tantos años vuelves al principio,
la soledad tu compañera,
el amor ausente,
el tiempo perdido
y el fracaso marcado tu camino.