Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Los Puentes de Antonin
Paolo Uccello no tiene nada en su vestimenta. No tiene más que un puente en lugar de corazón Antonin Artaud, Pablo los Pájaros o el lugar del amor.
Los puentes de Antonin
los puentes daltonícos
Un sepulturero de ojos cortesanos
entumece nuestros cuerpos
con su gélido aliento
Y en boga de artista
abro la buhardilla
encantada de mi plexo
METASOLAR
La mente se expande, el espíritu comprende la señal
Y tejen tomados de las manos
un entrecruzamiento fulguroso
UN GRAN PUENTE ASOLEADO
Y así me escapo del Sepulturero
y así me escapo del estratifico atavío
Los guerreros verdes me instigan a seguir
las corolas ascuazas
me insisten
me dicen
me quieren
-aléjate de la vacuidad
Y a pesar de que el Sepulturero sigue cavando
y a pesar de que todos nos movemos hacia la única dirección
los puentes son infinitos
(aunque siempre converjan
en un intrincado óvolo de luz)
-Buen viaje, Sepulturero, quédate tú en el desván
yo me aburro de pisar las pavesas
y los influjos habituales de esta mórfica sociedad
-Hasta luego, Sepulturero. Me voy con los Puentes
ME VOY HACIA EL PRÍSTINO AMANECER
No hace falta que me invoques, Sepulturero,
no hace falta que me busques, que me quieras
cual flor destilada desvahar
como verás mi cabeza descansa
contra el sonido de tu pala y no teme ante el umbral
¡Pero mi mente es más intuitiva!
no se deja apresurar
Dejo los alambiques, dejo el abúlico ataúd, dejo las añoranzas y el albur
Dejo mi cuerpo con toda su miseria
Me entrego a ser trapecista
y las traviesas insondables me indican: - muy por lo bajo; los esteros y hondonales
Ya te digo, Sepulturero, no te tengo miedo
compasión tal vez
Ya te digo, Sepulturero.
-Debe ser por el readvenimiento del dios floreal Eros
los puentes daltonícos
Un sepulturero de ojos cortesanos
entumece nuestros cuerpos
con su gélido aliento
Y en boga de artista
abro la buhardilla
encantada de mi plexo
METASOLAR
La mente se expande, el espíritu comprende la señal
Y tejen tomados de las manos
un entrecruzamiento fulguroso
UN GRAN PUENTE ASOLEADO
Y así me escapo del Sepulturero
y así me escapo del estratifico atavío
Los guerreros verdes me instigan a seguir
las corolas ascuazas
me insisten
me dicen
me quieren
-aléjate de la vacuidad
Y a pesar de que el Sepulturero sigue cavando
y a pesar de que todos nos movemos hacia la única dirección
los puentes son infinitos
(aunque siempre converjan
en un intrincado óvolo de luz)
-Buen viaje, Sepulturero, quédate tú en el desván
yo me aburro de pisar las pavesas
y los influjos habituales de esta mórfica sociedad
-Hasta luego, Sepulturero. Me voy con los Puentes
ME VOY HACIA EL PRÍSTINO AMANECER
No hace falta que me invoques, Sepulturero,
no hace falta que me busques, que me quieras
cual flor destilada desvahar
como verás mi cabeza descansa
contra el sonido de tu pala y no teme ante el umbral
¡Pero mi mente es más intuitiva!
no se deja apresurar
Dejo los alambiques, dejo el abúlico ataúd, dejo las añoranzas y el albur
Dejo mi cuerpo con toda su miseria
Me entrego a ser trapecista
y las traviesas insondables me indican: - muy por lo bajo; los esteros y hondonales
Ya te digo, Sepulturero, no te tengo miedo
compasión tal vez
Ya te digo, Sepulturero.
-Debe ser por el readvenimiento del dios floreal Eros