abcd
Poeta adicto al portal
Estoy siendo incapaz de sentir tu nombre,
la humedad es tan seca en mi piel
que una gota de vos hincharía mi soledad hasta explotarme,
en mil,
en cien vanidades opuestas.
Van a arrojar mi misterio a una fosa oscura
y van a escupir restos de rosas sobre mis huesos
para que mi espectro doliente sea un jardín oscuro y precioso.
Madre, te acuerdas de mis balbuceos. Yo casi no.
A veces es una palabra la que te destroza el alma,
a veces es un silencio, de esos largos.
Soy como un cerdo a días de ser degustado,
todo se vuelve un gruñido de infelicidad.
Malditos los veranos que son un invierno puertas adentro.
Beber es escapar de lo bruto que resulta el dolor,
las noches se apuran, se agolpan por pasar más rápido.
El sueño, la ojiva de la superpoblación en la memoria es odiosa,
el sueño es repetir verdades que son mentiras.
Siempre llueve y nunca tuve un paraguas,
caen personas, caes vos,
joven rubia de nieve negra siempre caes hacia arriba donde las nubes te abrazan.
Voy a ser un viento en una cama,
con el pájaro denso silbando en el pecho.
Me van a crecer alas y acostado no sabré volar,
por eso de estar tan triste, por eso de ya nunca más morir enamorado.
la humedad es tan seca en mi piel
que una gota de vos hincharía mi soledad hasta explotarme,
en mil,
en cien vanidades opuestas.
Van a arrojar mi misterio a una fosa oscura
y van a escupir restos de rosas sobre mis huesos
para que mi espectro doliente sea un jardín oscuro y precioso.
Madre, te acuerdas de mis balbuceos. Yo casi no.
A veces es una palabra la que te destroza el alma,
a veces es un silencio, de esos largos.
Soy como un cerdo a días de ser degustado,
todo se vuelve un gruñido de infelicidad.
Malditos los veranos que son un invierno puertas adentro.
Beber es escapar de lo bruto que resulta el dolor,
las noches se apuran, se agolpan por pasar más rápido.
El sueño, la ojiva de la superpoblación en la memoria es odiosa,
el sueño es repetir verdades que son mentiras.
Siempre llueve y nunca tuve un paraguas,
caen personas, caes vos,
joven rubia de nieve negra siempre caes hacia arriba donde las nubes te abrazan.
Voy a ser un viento en una cama,
con el pájaro denso silbando en el pecho.
Me van a crecer alas y acostado no sabré volar,
por eso de estar tan triste, por eso de ya nunca más morir enamorado.