Los que se llaman justicieros,
son los propios derramadores
de sangre y penuría,
ellos son difamadores.
Esos que dicen ser buenos,
en reglas y dictadura,
son los propios de la calle,
los perros de la bravura.
Esos locos, enfermos,
tristes, soñadores,
que viven en la pena,
y son los degolladores.
Por ladradones e injustos,
les apretarán el cuello,
ellos son los insultos del gentil,
los que por la patria quieren morir.
son los propios derramadores
de sangre y penuría,
ellos son difamadores.
Esos que dicen ser buenos,
en reglas y dictadura,
son los propios de la calle,
los perros de la bravura.
Esos locos, enfermos,
tristes, soñadores,
que viven en la pena,
y son los degolladores.
Por ladradones e injustos,
les apretarán el cuello,
ellos son los insultos del gentil,
los que por la patria quieren morir.