joanmoypra
Poeta que considera el portal su segunda casa
LOS RECORTES NO SON BUENOS
Hace algún tiempo me contaron
esta historia que aquí relato,
donde se demuestra que un trato
evita recortes que programaron.
Todo sucedió aquel extraño día
que un sujeto al levantarse,
observo sin inmutarse
como su pene crecía,
más este mismo se ponía
tieso y mirando palante.
Al principio fue una gozada
para la pareja en cuestión,
por las metas alcanzadas
dentro de la habitación;
aunque una preocupación
entre ambos se palpaba,
porque el miembro de crecer
ni en un instante paraba,
e impedía que su pantalón
el sujeto se abrochara.
Al urologo la pareja un día
concertaron cita,
para ver si este podía
aplicando cirugía,
deshojar la margarita.
Cuando lo hubo examinado
al paciente el buen doctor,
le informó de que su estado
tenía sencilla solución,
aunque debía estar preparado
para una corta operación.
La esposa que esto escuchaba
con la máxima atención,
más como esto no esperaba
al galeno, preocupada,
lo siguiente preguntó:
-¿Cuanto tiempo las muletas
las debe llevar consigo,
hasta que pueda conmigo
volver a dormir las siestas?,
a lo que el medico sorprendido
respondió un poco aturdido;
- y "¿Para que necesita muletas?"
Bueno doctor, dijo fríamente la mujer,
me imagino las piernas le alargara,
como el único proceder.
La moraleja del cuento
no debemos tomarlo a risa,
ya vemos la mucha prisa
con la que se hacen recortes,
por aquellos que sus aportes
son: ¡Su carencia de talento!
joanmoypra/septiembre/2012
sancholanza.blogspot.com
Hace algún tiempo me contaron
esta historia que aquí relato,
donde se demuestra que un trato
evita recortes que programaron.
Todo sucedió aquel extraño día
que un sujeto al levantarse,
observo sin inmutarse
como su pene crecía,
más este mismo se ponía
tieso y mirando palante.
Al principio fue una gozada
para la pareja en cuestión,
por las metas alcanzadas
dentro de la habitación;
aunque una preocupación
entre ambos se palpaba,
porque el miembro de crecer
ni en un instante paraba,
e impedía que su pantalón
el sujeto se abrochara.
Al urologo la pareja un día
concertaron cita,
para ver si este podía
aplicando cirugía,
deshojar la margarita.
Cuando lo hubo examinado
al paciente el buen doctor,
le informó de que su estado
tenía sencilla solución,
aunque debía estar preparado
para una corta operación.
La esposa que esto escuchaba
con la máxima atención,
más como esto no esperaba
al galeno, preocupada,
lo siguiente preguntó:
-¿Cuanto tiempo las muletas
las debe llevar consigo,
hasta que pueda conmigo
volver a dormir las siestas?,
a lo que el medico sorprendido
respondió un poco aturdido;
- y "¿Para que necesita muletas?"
Bueno doctor, dijo fríamente la mujer,
me imagino las piernas le alargara,
como el único proceder.
La moraleja del cuento
no debemos tomarlo a risa,
ya vemos la mucha prisa
con la que se hacen recortes,
por aquellos que sus aportes
son: ¡Su carencia de talento!
joanmoypra/septiembre/2012
sancholanza.blogspot.com