Nommo
Poeta veterano en el portal
No me quedan más palabras, en el tintero.
No me quedan guitarras españolas, en el maletero.
No me quedan colillas de cigarros de tabaco fumados, en el cenicero.
No me quedan documentos que acrediten que sé conducir, en la guantera.
No me quedan pelos, en las axilas.
No me quedan trajes, en el armario empotrado.
No me quedan zapatos con cordones, o mocasines.
De cuero o de lona.
No me puedo quedar muchos días, en la ciudad condal, que es Barcelona.
No me puedo permitir ciertos lujos.
No me puedo apuntar a tu academia, como aprendiz de brujo.
No me puedo estropear, porque soy un santo inocente.
Si el rey Herodes me quiete matar, que lo intente.
Le muerdo en la yugular...
En la yugular...
No me quedan guitarras españolas, en el maletero.
No me quedan colillas de cigarros de tabaco fumados, en el cenicero.
No me quedan documentos que acrediten que sé conducir, en la guantera.
No me quedan pelos, en las axilas.
No me quedan trajes, en el armario empotrado.
No me quedan zapatos con cordones, o mocasines.
De cuero o de lona.
No me puedo quedar muchos días, en la ciudad condal, que es Barcelona.
No me puedo permitir ciertos lujos.
No me puedo apuntar a tu academia, como aprendiz de brujo.
No me puedo estropear, porque soy un santo inocente.
Si el rey Herodes me quiete matar, que lo intente.
Le muerdo en la yugular...
En la yugular...
Última edición: