Los sitios siguen estando alli, cubiertos con los recuerdos, ojalá pase el tren que tanto esperás, con sus vagones cargados de esas sonrisas que tanto anhelas y que por su ventanilla salga el eco de su voz que te llama y te dice nuevamene ¡Aquí estoy!.
Me encanto pasearme por las vías de tus letras que hoy están desiertas. Saludos!