benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
La identidad de mi pueblo
se pasea por el campo,
con la sensación del encanto
del ayer traslúcido…
Se esfumó en la emigración,
en la ilusión y el abandono.
¿Dónde quedo mi alimento?
Vive el hombre en el recuerdo,
esto no es un cuento, esto lo hemos vivido,
no es para quedarse en la añoranza
por todo lo que se ha sufrido.
¿Cómo rescatar lo que hemos perdido?
y mirando el horizonte
se sumerge en el silencio,
para despertar del sueño
sin estar dormido.
Quisiera ver en la cercanía
el arado entre los surcos de la tierra,
quisiera sentir tus suspiros
en cada labranza,
quisiera sentir el olor cercano
de la lluvia en mi piel,
que entre sus cristales
trae la brisa…
El olor a tierra mojada
va saciando la sed de la semilla,
y empapa los sueños de esperanza
al sembrar en los caminos,
en las veredas y en tu mente,
la fuente que emerge con su raíz
para resurgir en un vuelo,
y rescatar del abismo
los sueños de un nuevo país.
se pasea por el campo,
con la sensación del encanto
del ayer traslúcido…
Se esfumó en la emigración,
en la ilusión y el abandono.
¿Dónde quedo mi alimento?
Vive el hombre en el recuerdo,
esto no es un cuento, esto lo hemos vivido,
no es para quedarse en la añoranza
por todo lo que se ha sufrido.
¿Cómo rescatar lo que hemos perdido?
y mirando el horizonte
se sumerge en el silencio,
para despertar del sueño
sin estar dormido.
Quisiera ver en la cercanía
el arado entre los surcos de la tierra,
quisiera sentir tus suspiros
en cada labranza,
quisiera sentir el olor cercano
de la lluvia en mi piel,
que entre sus cristales
trae la brisa…
El olor a tierra mojada
va saciando la sed de la semilla,
y empapa los sueños de esperanza
al sembrar en los caminos,
en las veredas y en tu mente,
la fuente que emerge con su raíz
para resurgir en un vuelo,
y rescatar del abismo
los sueños de un nuevo país.