Si Manzi tenía a su Malena, yo puedo tener a mi Estela...
Él, alguien que quería.
Yo, el reflejo de quien, en mi alma, soy...
Los Tangos de Estela
El cielo se abre, y cae como lluvia
la luz de la luna que recién se asoma.
Porque es noche, es hora de que fluya
el tango que le hace al tiempo su broma.
Pasa adelante, a la tenue luz, Estela
para tener unos mangos y divertir un poco.
Entona voz cual si fuese valiente grela
y llama con ella a uno que otro loco.
Es noche de los tangos de Estela,
los que canta por pura pasión.
Ella misma, inocente, se consuela
de los males del pasado, del corazón.
En una esquina de ese oscuro lugar
en donde sus tangos se casan con algún oído,
la magia de Estela parece volar
entre tanto corazón desabrido.
Pasan por su garganta cientos de años,
Piazzolla, Ferrer, Canaro, Gardel,
mil dolores, mil desengaños,
injusticia y de amor todo un vergel.
En cada gesto parece llevar
prodigiosa magia dorada.
Poco a poco su cantar
esconde a su alma vulnerada.
Y canta, canta Estela
al son triste de un bandoneón.
No solo ella se desvela,
se desvela también su corazón
Él, alguien que quería.
Yo, el reflejo de quien, en mi alma, soy...
Los Tangos de Estela
El cielo se abre, y cae como lluvia
la luz de la luna que recién se asoma.
Porque es noche, es hora de que fluya
el tango que le hace al tiempo su broma.
Pasa adelante, a la tenue luz, Estela
para tener unos mangos y divertir un poco.
Entona voz cual si fuese valiente grela
y llama con ella a uno que otro loco.
Es noche de los tangos de Estela,
los que canta por pura pasión.
Ella misma, inocente, se consuela
de los males del pasado, del corazón.
En una esquina de ese oscuro lugar
en donde sus tangos se casan con algún oído,
la magia de Estela parece volar
entre tanto corazón desabrido.
Pasan por su garganta cientos de años,
Piazzolla, Ferrer, Canaro, Gardel,
mil dolores, mil desengaños,
injusticia y de amor todo un vergel.
En cada gesto parece llevar
prodigiosa magia dorada.
Poco a poco su cantar
esconde a su alma vulnerada.
Y canta, canta Estela
al son triste de un bandoneón.
No solo ella se desvela,
se desvela también su corazón
En memoria de Homero Manzi, gran poeta del tango y uno de mis modelos a seguir, a mas de 50 años de su muerte.
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:: Leer esas palabras deja a este corazoncito feliz! Gracias, de verdad! Es todo un honor!
:: Muy interesante la historia de Estela...me gusto la rima, y como lo remataste.
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