Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
En los tiempos perdidos
que se enredó mi cuerpo,
pasaron las luces y las sombras,
el rayo herido de mi aserto.
En los momentos interiores,
los del alma cálida,
de los pálidos amores,
el verbo en crisálida.
En los tiempos perdidos
que habitan memorias descoloridas,
los recuerdos, los afanes, la fe,
tu presencia apetecida.
Las manos atareadas
bordando con haces luminosos
reposteros de silencio y olvido,
días de asueto, nemorosos.
En los tiempos perdidos,
vividos con prisa y atropello
dejamos en las esquinas
jirones de lo vivido y lo bello.
que se enredó mi cuerpo,
pasaron las luces y las sombras,
el rayo herido de mi aserto.
En los momentos interiores,
los del alma cálida,
de los pálidos amores,
el verbo en crisálida.
En los tiempos perdidos
que habitan memorias descoloridas,
los recuerdos, los afanes, la fe,
tu presencia apetecida.
Las manos atareadas
bordando con haces luminosos
reposteros de silencio y olvido,
días de asueto, nemorosos.
En los tiempos perdidos,
vividos con prisa y atropello
dejamos en las esquinas
jirones de lo vivido y lo bello.