Los yonkis del edifcio
enloquecen con el frío y con la alegría del flamenco medida en micras
y cuando resuena "como el agua" entre los pisos
uno de ellos se anima a cantar y a las palmas
aunque lo hace fatal, está demasiado drogado
pero es solo un arrebato y tiene gracia
por eso cuando acaba
suenan aplausos irónicos desde las ventanas
y luego vuelve a sonar el agua
cayendo desde el cielo
hasta el patio
en forma de lluvia
no de río, ni su música,
me pide la guitarra pero no se mantiene en pie
le digo que no se la dejo ni a mi madre
que mi guitarra es sagrada
el yonki se enfanda y pierde el control
yo sigo a lo mío mientras me grita al oído
¡¡tú ni eres un guitarrista ni nada
mañana me traigo la mía
ya verás payaso¡¡¡
pero va a ser difícil
esta es su guitarra y me la vendió él mismo la semana pasada
enloquecen con el frío y con la alegría del flamenco medida en micras
y cuando resuena "como el agua" entre los pisos
uno de ellos se anima a cantar y a las palmas
aunque lo hace fatal, está demasiado drogado
pero es solo un arrebato y tiene gracia
por eso cuando acaba
suenan aplausos irónicos desde las ventanas
y luego vuelve a sonar el agua
cayendo desde el cielo
hasta el patio
en forma de lluvia
no de río, ni su música,
me pide la guitarra pero no se mantiene en pie
le digo que no se la dejo ni a mi madre
que mi guitarra es sagrada
el yonki se enfanda y pierde el control
yo sigo a lo mío mientras me grita al oído
¡¡tú ni eres un guitarrista ni nada
mañana me traigo la mía
ya verás payaso¡¡¡
pero va a ser difícil
esta es su guitarra y me la vendió él mismo la semana pasada
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