Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Realizado antes de Mayo del 2.009
Hay algo que no deja escapar la tristeza de nuestra alma, cubriéndonos de una nube oscura que termina venciendo a la serenidad del otro lado de nuestro ser.
Existe una lucha de poder entre la calma y la tristeza, veces la calma puede con todo su poderío vencer de forma consistente a la triste realidad, veces la tristeza es tan profunda que no se apiada de nosotros, con sus tentáculos atrapadores nos envuelve en una pena que no hay quien se deshaga de ella, no se puede con tanta fuerza que agota.
Aturdidos, desolados, viendo como cualquier intento a favor de la calma queda en el vacío porque las fuerzas interiores se agotan dando lugar a las desgarradas locuras de la tal señorita apenada, sólo nosotros con nuestras resistencias, seguimos adelante porque nadie nos vence sólo empezando la lucha, tienen que acabar con nuestra alegría, serenidad, voluntad para lograr vencernos, no es nada fácil, ya que debemos entrenarnos, meditar a diario, y de ser así, por mucho que la señoritinga lo intente, venceremos porque merecemos lo que nos proponemos.
Deseosa de que se vaya a buscar vientos frescos, que lejos esté de nosotros esa desconsiderada enemiga, que busca herir nuestra alma para sentirse ella totalmente apoyada en su causa, que ella considera justa, estamos aquí, no perdiendo nuestra entereza e intentando debilitar a esa abominable piltrafa.
Hay algo que no deja escapar la tristeza de nuestra alma, cubriéndonos de una nube oscura que termina venciendo a la serenidad del otro lado de nuestro ser.
Existe una lucha de poder entre la calma y la tristeza, veces la calma puede con todo su poderío vencer de forma consistente a la triste realidad, veces la tristeza es tan profunda que no se apiada de nosotros, con sus tentáculos atrapadores nos envuelve en una pena que no hay quien se deshaga de ella, no se puede con tanta fuerza que agota.
Aturdidos, desolados, viendo como cualquier intento a favor de la calma queda en el vacío porque las fuerzas interiores se agotan dando lugar a las desgarradas locuras de la tal señorita apenada, sólo nosotros con nuestras resistencias, seguimos adelante porque nadie nos vence sólo empezando la lucha, tienen que acabar con nuestra alegría, serenidad, voluntad para lograr vencernos, no es nada fácil, ya que debemos entrenarnos, meditar a diario, y de ser así, por mucho que la señoritinga lo intente, venceremos porque merecemos lo que nos proponemos.
Deseosa de que se vaya a buscar vientos frescos, que lejos esté de nosotros esa desconsiderada enemiga, que busca herir nuestra alma para sentirse ella totalmente apoyada en su causa, que ella considera justa, estamos aquí, no perdiendo nuestra entereza e intentando debilitar a esa abominable piltrafa.
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