¿Qué me causa zozobra? ¿Qué ensombreció mi día?
si todo presagiaba un ocaso exultante,
si verdeaban los campos dentro del alma mía
con la cálida brisa de mi ternura amante.
¿Qué vientos me trajeron esta visión sombría?
¿Qué soñolienta luna, apática y distante,
a mi gélida noche negó la poesía
y al arrebol del alba raptó su estrella errante?
Quiero gritarle al viento que no me desalienta,
que, aunque muera mi noche de alegrías sedienta,
sonarán las campanas de un nuevo amanecer.
Lucirá el sol radiante después de la tormenta
para inmolarse luego hacia el atardecer,
como mueren mis sueños solo por renacer.
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