De entre todas, seremos corona y no la losa
que otorgase reino a los sueños pendientes
y ni el muro que vilmente a detenerme osa
osará engullir mis ilusiones aún presentes.
Bajo el dominio de todas las Bellas Durmientes
dormiremos sobre el rojo influjo de la rosa
o al arrullo de la osa mayor, cuando mordientes
los lobos aúllen en la noche perezosa.
La hoja de flor que a la pesada espina atribuya
su caída será, tierra lobezna, pendida
en el haz de un rayo que ay despavorido huya.
Quizá sea el influjo del frío de las fuentes
quien me desquite de la locura que en mí anida
y tú, chorro de agua, a mis cansadas sienes tientes.
Usue Mendaza
que otorgase reino a los sueños pendientes
y ni el muro que vilmente a detenerme osa
osará engullir mis ilusiones aún presentes.
Bajo el dominio de todas las Bellas Durmientes
dormiremos sobre el rojo influjo de la rosa
o al arrullo de la osa mayor, cuando mordientes
los lobos aúllen en la noche perezosa.
La hoja de flor que a la pesada espina atribuya
su caída será, tierra lobezna, pendida
en el haz de un rayo que ay despavorido huya.
Quizá sea el influjo del frío de las fuentes
quien me desquite de la locura que en mí anida
y tú, chorro de agua, a mis cansadas sienes tientes.
Usue Mendaza