vronte
Poeta infiel al portal
Un perro escuálido, cartas astrales sin luna
y una cálida frialdad
son los únicos obsequios que hoy yo necesito
para disfrutar tranquilidad.
El ascendente en sagitario me ha plantado un espejo
a la par que bits y percusiones alrededor de mi cerebro;
la noche continúa su temperatura en puro descenso
mas mi alma cobijada en el silente autorespeto.
Y los límites del tiempo desvanecen lentamente,
los relojes ya no suenan...
Selene y su lámpara me observan
pronunciar conjuros y evocar presencias laterales.
Ya las visiones y sus voces se retiran de la estancia;
el resplandor de Selene se extingue y me abandona su mirada.
El amanecer despierta y me invade con violencia...
mis ojos se han cerrado, relaja mi cuerpo y asimilo esta experiencia.
y una cálida frialdad
son los únicos obsequios que hoy yo necesito
para disfrutar tranquilidad.
El ascendente en sagitario me ha plantado un espejo
a la par que bits y percusiones alrededor de mi cerebro;
la noche continúa su temperatura en puro descenso
mas mi alma cobijada en el silente autorespeto.
Y los límites del tiempo desvanecen lentamente,
los relojes ya no suenan...
Selene y su lámpara me observan
pronunciar conjuros y evocar presencias laterales.
Ya las visiones y sus voces se retiran de la estancia;
el resplandor de Selene se extingue y me abandona su mirada.
El amanecer despierta y me invade con violencia...
mis ojos se han cerrado, relaja mi cuerpo y asimilo esta experiencia.