Cris Cam
Poeta adicto al portal
Luna de enero
1
Bajo la lámpara de nubes,
un mar de palabras olvidadas:
¡Buahh!
¡Pa¡
¡pido!,
¡viejo!,
¡adios!,
¡hola!
¡Sos lo más grande!
¡No sabés nada!
¡Enseñame!
Un balanceo de hamaca;
frente a la fuente,
la muñeca,
la pelota.
Y otra vez aquí,
olor a alcohol y espadol,
sonido de algodón;
Parece que esto yo ya lo ví.
2.
De la lluvia de tu lluvia,
del mar de tu mar,
del cuenco de tu cuenco.
He aquí, compañera,
nuevamente,
Sonido a canción de cuna.
Entra a ese chico que hace frío.
Rotos cristales de nieves dulces,
acariciando nuestras sienes,
para ver lo que quisimos ver.
Una Luna de luna ha crecido lunas,
hoy parece menos amarga esta tierra.
3
El agua a la temperatura justa,
un baño de azahares hipoalergénicos,
biberón con complemento de calcio,
súbame la lámpara,
bájeme el aire acondicionado.
Un bolsón de pañales extra chico.
obsequio del visitador de Roche.
Me quedaré en la puerta,
no interrumpiré.
Mi nieta tomando teta.
Algo pasó entre paciente y paciente.
Se me perdió un pintorcito rosa,
en un desván de mi otra casa.
4
Pero, Princesa, ¿Qué ha pasado?
El cielo se ha dormido en tu pelo despeinado,
una ola rompe detrás de tu camisón de medianoche.
Pero, Princesa, ¿Qué hago con esto?.
Tengo mármoles blancos prolijamente lijados para el dinenti,
un cascote rojo para la rayuela,
un espejito para tu bicicleta,
un caracol de tu baldecito de playa.
Ah, claro, Princesa, ¿Me prestás?
Yo te presté mi estetoscopio,
Te dejé tocar la bocina de mi auto,
Te di el control remoto y me sacaste el partido.
¿Me prestás tu Luna para pasear por la plaza?
A Salvador, que hace un año le nació su primera nieta, Luna.
2002
1
Bajo la lámpara de nubes,
un mar de palabras olvidadas:
¡Buahh!
¡Pa¡
¡pido!,
¡viejo!,
¡adios!,
¡hola!
¡Sos lo más grande!
¡No sabés nada!
¡Enseñame!
Un balanceo de hamaca;
frente a la fuente,
la muñeca,
la pelota.
Y otra vez aquí,
olor a alcohol y espadol,
sonido de algodón;
Parece que esto yo ya lo ví.
2.
De la lluvia de tu lluvia,
del mar de tu mar,
del cuenco de tu cuenco.
He aquí, compañera,
nuevamente,
Sonido a canción de cuna.
Entra a ese chico que hace frío.
Rotos cristales de nieves dulces,
acariciando nuestras sienes,
para ver lo que quisimos ver.
Una Luna de luna ha crecido lunas,
hoy parece menos amarga esta tierra.
3
El agua a la temperatura justa,
un baño de azahares hipoalergénicos,
biberón con complemento de calcio,
súbame la lámpara,
bájeme el aire acondicionado.
Un bolsón de pañales extra chico.
obsequio del visitador de Roche.
Me quedaré en la puerta,
no interrumpiré.
Mi nieta tomando teta.
Algo pasó entre paciente y paciente.
Se me perdió un pintorcito rosa,
en un desván de mi otra casa.
4
Pero, Princesa, ¿Qué ha pasado?
El cielo se ha dormido en tu pelo despeinado,
una ola rompe detrás de tu camisón de medianoche.
Pero, Princesa, ¿Qué hago con esto?.
Tengo mármoles blancos prolijamente lijados para el dinenti,
un cascote rojo para la rayuela,
un espejito para tu bicicleta,
un caracol de tu baldecito de playa.
Ah, claro, Princesa, ¿Me prestás?
Yo te presté mi estetoscopio,
Te dejé tocar la bocina de mi auto,
Te di el control remoto y me sacaste el partido.
¿Me prestás tu Luna para pasear por la plaza?
A Salvador, que hace un año le nació su primera nieta, Luna.
2002