Cuando se mueve la rosa
con la brisa de la tarde,
la luz se mete en mi alma
añorante y silenciosa.
Mis oídos desconectan
del canto de la tarde
que sobre los alambres suenan
jolgorios de golondrinas,
melódicos grillos
y la luz de las luciérnagas
que brillan sobre la piel.
Mi noche se avecina
suave y silenciosa,
echando de menos
tu respiración tranquila,
tu brazo sobre mi cuerpo
y la luna,
de plata entera
pintada con sombras
que me hacen imaginar
sobre lo que guarda su vientre.
con la brisa de la tarde,
la luz se mete en mi alma
añorante y silenciosa.
Mis oídos desconectan
del canto de la tarde
que sobre los alambres suenan
jolgorios de golondrinas,
melódicos grillos
y la luz de las luciérnagas
que brillan sobre la piel.
Mi noche se avecina
suave y silenciosa,
echando de menos
tu respiración tranquila,
tu brazo sobre mi cuerpo
y la luna,
de plata entera
pintada con sombras
que me hacen imaginar
sobre lo que guarda su vientre.