Daniel Espinosa
Poeta adicto al portal
Pero ahora me callo para que sigas hablando
en silencio tal vez algún día encontremos
nuestro tema de partida . ¡No!, no, quédate
ahí, no hagas ruido, las luciérnagas ya
anuncian su llegada y... ves allá sí, en el
horizonte, escondida entre las hojas del trigo
aún verde ahí, detrás de esa espesa maleza que
a estas horas se viste de negro y en su
conjunto forma un pico empinado, allá
se asoma con su manto blanco e imponente la
luna, con su velo frío vamos... de prisa
que alcanzar el pico es cosa de días y
al no contemplarla, ella no estaría
Intento convencerte vamos no hay mucho
tiempo... que las arrugas no surcan los,
¿huesos?... tal vez el corazón tampoco llora
pero vamos, está haciendo frío y tu pecho
cansado ya no me da alivio vamos, vendrá
mañana, otro día más... otro día tal vez...
otro día sin luna
en silencio tal vez algún día encontremos
nuestro tema de partida . ¡No!, no, quédate
ahí, no hagas ruido, las luciérnagas ya
anuncian su llegada y... ves allá sí, en el
horizonte, escondida entre las hojas del trigo
aún verde ahí, detrás de esa espesa maleza que
a estas horas se viste de negro y en su
conjunto forma un pico empinado, allá
se asoma con su manto blanco e imponente la
luna, con su velo frío vamos... de prisa
que alcanzar el pico es cosa de días y
al no contemplarla, ella no estaría
Intento convencerte vamos no hay mucho
tiempo... que las arrugas no surcan los,
¿huesos?... tal vez el corazón tampoco llora
pero vamos, está haciendo frío y tu pecho
cansado ya no me da alivio vamos, vendrá
mañana, otro día más... otro día tal vez...
otro día sin luna