pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Callada y fría
llamó a mi ventana
con luz tenue,
melancólica y solitaria,
en sus ojos húmedos
un duelo la acompañaba
y postrándose a mis pies
el mensaje recitaba...
"Cada noche
la soledad me recuerda
la ausencia de tu regazo,
en la almohada
el perfume de tus besos
con el tiempo se ha fugado,
aún sabiendo
que no tengo derecho
conservo la pequeña esperanza
de que vuelvas a mi lado
a pesar de no merecer
ningún pensamiento tuyo,
asumo la condena
por mi infame obrar,
no te supe escuchar
y ahora los gritos de tu llanto
no deja de recordarme
cada noche
entre amargos reproches
lo imprudente que fui
con tu inocente amor,
si bastase con pedir perdón
para volver a tus brazos
cada segundo perdón pediría
por el resto de mi vida".
¡Calla Luna, calla!
no seas cómplice del canalla
que entre infantiles promesas
jugó con lo sagrado,
tú, también fuiste testigo
de la soledad que me cubrió
mientras él jugaba a ser sol
bajo otras sábanas,
mi querida luna
no seas su mensajera
que ya es tarde
y un nuevo sol me espera
con calor fiel
para él alma abrigarme.
llamó a mi ventana
con luz tenue,
melancólica y solitaria,
en sus ojos húmedos
un duelo la acompañaba
y postrándose a mis pies
el mensaje recitaba...
"Cada noche
la soledad me recuerda
la ausencia de tu regazo,
en la almohada
el perfume de tus besos
con el tiempo se ha fugado,
aún sabiendo
que no tengo derecho
conservo la pequeña esperanza
de que vuelvas a mi lado
a pesar de no merecer
ningún pensamiento tuyo,
asumo la condena
por mi infame obrar,
no te supe escuchar
y ahora los gritos de tu llanto
no deja de recordarme
cada noche
entre amargos reproches
lo imprudente que fui
con tu inocente amor,
si bastase con pedir perdón
para volver a tus brazos
cada segundo perdón pediría
por el resto de mi vida".
¡Calla Luna, calla!
no seas cómplice del canalla
que entre infantiles promesas
jugó con lo sagrado,
tú, también fuiste testigo
de la soledad que me cubrió
mientras él jugaba a ser sol
bajo otras sábanas,
mi querida luna
no seas su mensajera
que ya es tarde
y un nuevo sol me espera
con calor fiel
para él alma abrigarme.
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