poetamaldita
Poeta recién llegado
Buenas sean, Luna escrupulosa
El fuego ha abandonado el fogón del firmamento
Y ahora orgullosa te alzas, con el pecho descubierto.
Bajo cien perlas, tu pecho se encuentra
Ofreciendo cobijo, proyectando un lecho
Bajo el cual mil susurros escondes con recelo.
¡Ay! Luna maldita, enrarecida
Me observas con la luz de la codicia
Con borde de guadaña, me amenazas sobre el nuevo día
Y atraviesas estas murallas, Luna curiosa, Luna precavida
Mi corazón conoce pero oculta
Aquello que tú tanto envidias.
Traidora ventana, cuyas rendijas chirrían alegremente sus cerrajas
Para darte un vistazo de un mundo olvidado
Cuántas epístolas, fábulas y conjeturaciones
Te han sido otorgadas, cual diosa reina sobre las encarnaciones
Pero yo sé la verdad sobre tus estimaciones.
Me celas, Luna envidiosa
Pues poseo lo que has solo logrado mirar
Escondo lo que no has podido olvidar, perla desgastada
Bajo mi corazón,
Escondo un latido.
El fuego ha abandonado el fogón del firmamento
Y ahora orgullosa te alzas, con el pecho descubierto.
Bajo cien perlas, tu pecho se encuentra
Ofreciendo cobijo, proyectando un lecho
Bajo el cual mil susurros escondes con recelo.
¡Ay! Luna maldita, enrarecida
Me observas con la luz de la codicia
Con borde de guadaña, me amenazas sobre el nuevo día
Y atraviesas estas murallas, Luna curiosa, Luna precavida
Mi corazón conoce pero oculta
Aquello que tú tanto envidias.
Traidora ventana, cuyas rendijas chirrían alegremente sus cerrajas
Para darte un vistazo de un mundo olvidado
Cuántas epístolas, fábulas y conjeturaciones
Te han sido otorgadas, cual diosa reina sobre las encarnaciones
Pero yo sé la verdad sobre tus estimaciones.
Me celas, Luna envidiosa
Pues poseo lo que has solo logrado mirar
Escondo lo que no has podido olvidar, perla desgastada
Bajo mi corazón,
Escondo un latido.