Traté de componer después de rota
con apenas pedazos de la luna
una visión de alma, que devota,
consagraba su esencia a mi fortuna.
Intenté camuflar señal remota
por los sitios de voces sin tribuna.
En mis sienes, derrota tras derrota
trituraba los sueños en su cuna.
El calor resbaló por mis mejillas
mientras pegaba imágenes y texto
de recuerdos que surcaban millas
difuminados, tenues, sin contexto.
Dispersas por el tiempo las semillas
de los tantos por qué sin un pretexto.