La Sexorcisto
Lluna V. L.
ese día de bonita primavera
cuando Yoni vino puesto de coca y cerveza
y al abrir un armario de la cocina
olor a fritura,
le cayó un tarro de olivas en la cabeza,
comprendí que le podía dar una patada
en los huevos.
Y lo hice.
Y salió de casa como los renglones torcidos
de Dios.
Después, me di cuenta que los hombres
son como primates
así que me follé a todo los vecinos
del bloque de edificios
(también alguna vecina),
era el poder de la cerveza de lata caliente.
No más Martini o Red Bull.
A los pocos días el vecindario
estaba un poco caótico,
los tíos armaban bullas
midiéndose las verga
más borrachos que una cuba.
Me daba igual,
me iba a un pub que estaba en la esquina
y observaba los desfiles del orgullo gay,
tipos con pechos desnudos
y llenos de esteroides más buenos que el pan,
como las copas estaban caras
hacía que algún pagafantas me invitase
mientras les contaba que:
"nosotras los parimos nosotras decimos"
o les hablaba de la mierda psicología freudionana
y que hay que follar con condón.
Los mataba a pajas.
Y sí,
no puedo hablar muy alto
porque no vivo en Arabia Saudí,
pero mi rey, sí.
cuando Yoni vino puesto de coca y cerveza
y al abrir un armario de la cocina
olor a fritura,
le cayó un tarro de olivas en la cabeza,
comprendí que le podía dar una patada
en los huevos.
Y lo hice.
Y salió de casa como los renglones torcidos
de Dios.
Después, me di cuenta que los hombres
son como primates
así que me follé a todo los vecinos
del bloque de edificios
(también alguna vecina),
era el poder de la cerveza de lata caliente.
No más Martini o Red Bull.
A los pocos días el vecindario
estaba un poco caótico,
los tíos armaban bullas
midiéndose las verga
más borrachos que una cuba.
Me daba igual,
me iba a un pub que estaba en la esquina
y observaba los desfiles del orgullo gay,
tipos con pechos desnudos
y llenos de esteroides más buenos que el pan,
como las copas estaban caras
hacía que algún pagafantas me invitase
mientras les contaba que:
"nosotras los parimos nosotras decimos"
o les hablaba de la mierda psicología freudionana
y que hay que follar con condón.
Los mataba a pajas.
Y sí,
no puedo hablar muy alto
porque no vivo en Arabia Saudí,
pero mi rey, sí.