EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
Me enamoré de tus cabellos
(aquellos murmullos y atropellos en mi atmósfera)
y de tus labios
y de tu silueta azul
Me enamoré de tus rosados
de tu piel y tus pezones
¡Me enamoré de ti!
Me enamoré de tus contornos
de la figura augusta
que desnuda contemplé
en un nocturno otoñal
bajo el manjar de tu boca
abrazado a un ciprés
Me enamoré de tus ojivas,
de ese núcleo atómico que atropella mi alma
y explota en mi corazón
y atomiza mi fe
Me enamoré de ti, ¡oh reina!
de tus fases y tu luz
Me enamoré de ti, luna blanca de mis noches,
me enamoré de ti
en un embrujo de sainetes
Me enamoré de ti en el regazo de tu vientre
cuando pariste el estro
y me diste el almíbar blanco, en la noche,
en mi boca
Me enamoré de ti, ¡oh luna!
al contemplarte, bella y desnuda,
en el zaguán de mi casa
y supe al fin que la belleza tiene dimensión
y que el calor es sólo un mito
en un estuario do forja el avaro las penas
Ay, mi lunita!
Tu corteza, refleja, tiene don
la gracia de tu luz es una sinalefa
una vocal abierta que atrapa otra boca
Yo veo tu curva en el cielo
y aprehendo de la humildad de tu cuerpo redondo
¡Dame un cuarto de amor
en esta primavera!
Que mi noche esta vacía sin el verso
de tu figura
y de la ambrosía que provocas.
(aquellos murmullos y atropellos en mi atmósfera)
y de tus labios
y de tu silueta azul
Me enamoré de tus rosados
de tu piel y tus pezones
¡Me enamoré de ti!
Me enamoré de tus contornos
de la figura augusta
que desnuda contemplé
en un nocturno otoñal
bajo el manjar de tu boca
abrazado a un ciprés
Me enamoré de tus ojivas,
de ese núcleo atómico que atropella mi alma
y explota en mi corazón
y atomiza mi fe
Me enamoré de ti, ¡oh reina!
de tus fases y tu luz
Me enamoré de ti, luna blanca de mis noches,
me enamoré de ti
en un embrujo de sainetes
Me enamoré de ti en el regazo de tu vientre
cuando pariste el estro
y me diste el almíbar blanco, en la noche,
en mi boca
Me enamoré de ti, ¡oh luna!
al contemplarte, bella y desnuda,
en el zaguán de mi casa
y supe al fin que la belleza tiene dimensión
y que el calor es sólo un mito
en un estuario do forja el avaro las penas
Ay, mi lunita!
Tu corteza, refleja, tiene don
la gracia de tu luz es una sinalefa
una vocal abierta que atrapa otra boca
Yo veo tu curva en el cielo
y aprehendo de la humildad de tu cuerpo redondo
¡Dame un cuarto de amor
en esta primavera!
Que mi noche esta vacía sin el verso
de tu figura
y de la ambrosía que provocas.
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