Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Lloviendo apareció
colado dentro de casa.
No le di mucha importancia,
el reloj las doce dio
y la cama me llamaba…
El sapo feliz croaba
pidiendo besos de amor
¿Será que yo deliraba?
¿O aquel cuento me envolvió?
lo besé con mucho ardor
y el príncipe apareció
con su corona dorada,
empezó a saltar contento
con ojos saltones miraba;
no tenía pies sino patas…
Fue cuando desperté
y reí por no llorar,
cuando vi al sapo temblar
con su cabeza adornada,
lo tomé entre mis manos
y terminé… ¡orinada!
¡Delirio de hechizos mágicos!
El sapo se fue a buscar
a su princesa soñada.
Yo soy reina destronada…
¿A dónde está el viejo sapo?
¿Cuántos más he de besar?
Lloviendo apareció
colado dentro de casa.
No le di mucha importancia,
el reloj las doce dio
y la cama me llamaba…
El sapo feliz croaba
pidiendo besos de amor
¿Será que yo deliraba?
¿O aquel cuento me envolvió?
lo besé con mucho ardor
y el príncipe apareció
con su corona dorada,
empezó a saltar contento
con ojos saltones miraba;
no tenía pies sino patas…
Fue cuando desperté
y reí por no llorar,
cuando vi al sapo temblar
con su cabeza adornada,
lo tomé entre mis manos
y terminé… ¡orinada!
¡Delirio de hechizos mágicos!
El sapo se fue a buscar
a su princesa soñada.
Yo soy reina destronada…
¿A dónde está el viejo sapo?
¿Cuántos más he de besar?