El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
El viento esparció el fuego sobre el campo,
gritaron las vides, lloraron de espanto,
ardieron las nubes y pronto se quemaron.
(Con el humo intenso, nuevas nubes se formaron).
El fuego llegó al pueblo.
Compré vino y vasos de plástico
y te recogí en la puerta del colegio.
Alarmas de incendio perseguían mochilas y cuadernos.
Juntos, nos protegimos de las llamas en los brazos del monte
donde reíste en este infierno de altura, tan absurdo.
Bailaste con la hoguera y su horizonte,
ahí donde las llamas hambrientas no se devoran el mundo.
Las noticias dijeron que iba a peor,
todo ardía a nuestro alrededor y tu yo juntos,
botella de vino en mano y sin zapatos,
bailando el vals de los quemados.
Te vi tranquila, y pensé sobretodo
que no encontraría otro lugar mejor
en donde pudiera verse quemar todo.
gritaron las vides, lloraron de espanto,
ardieron las nubes y pronto se quemaron.
(Con el humo intenso, nuevas nubes se formaron).
El fuego llegó al pueblo.
Compré vino y vasos de plástico
y te recogí en la puerta del colegio.
Alarmas de incendio perseguían mochilas y cuadernos.
Juntos, nos protegimos de las llamas en los brazos del monte
donde reíste en este infierno de altura, tan absurdo.
Bailaste con la hoguera y su horizonte,
ahí donde las llamas hambrientas no se devoran el mundo.
Las noticias dijeron que iba a peor,
todo ardía a nuestro alrededor y tu yo juntos,
botella de vino en mano y sin zapatos,
bailando el vals de los quemados.
Te vi tranquila, y pensé sobretodo
que no encontraría otro lugar mejor
en donde pudiera verse quemar todo.