Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la penumbra donde el eco muerde,
un susurro de sombras se asoma,
la soledad danza en la brisa helada,
como un lamento que nunca se doma.
Las estrellas titilan con lágrimas viejas,
sus luces son faros de un mar desolado,
cada destello, un recuerdo que pesa,
la voz de un amor que se ha desvanecido.
Caminos vacíos dibujan su huella,
mis pasos resuenan como un canto,
la luna, testigo de esta centella,
de un alma errante que busca un manto.
El viento me abraza, pero no consuela,
sus dedos helados recorren mi pecho,
y en este silencio que todo desvela,
la tristeza se asienta, firme y sin techo.
Oh soledad, amiga de mis noches,
que en tu abrazo descubrí mis miedos,
te llevo en la piel como un pesado broche,
la eternidad gira en tus fríos enredos.
Mis pensamientos se enredan en sombras,
cada suspiro es un grito oculto,
y el tiempo se arrastra, como espina que asombra,
dejando el alma anclada en su luto.
un susurro de sombras se asoma,
la soledad danza en la brisa helada,
como un lamento que nunca se doma.
Las estrellas titilan con lágrimas viejas,
sus luces son faros de un mar desolado,
cada destello, un recuerdo que pesa,
la voz de un amor que se ha desvanecido.
Caminos vacíos dibujan su huella,
mis pasos resuenan como un canto,
la luna, testigo de esta centella,
de un alma errante que busca un manto.
El viento me abraza, pero no consuela,
sus dedos helados recorren mi pecho,
y en este silencio que todo desvela,
la tristeza se asienta, firme y sin techo.
Oh soledad, amiga de mis noches,
que en tu abrazo descubrí mis miedos,
te llevo en la piel como un pesado broche,
la eternidad gira en tus fríos enredos.
Mis pensamientos se enredan en sombras,
cada suspiro es un grito oculto,
y el tiempo se arrastra, como espina que asombra,
dejando el alma anclada en su luto.