Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
(A vos, amiga mía)
Tu rostro me sospecha calladamente.
Tu silencio me resguarda junto a ti.
Tu alma me aferra me cautiva
viviéndome alegremente enternecida.
¿Qué naturaleza te forma disciplinada?
¿Que amalgama de sueños cautivaron
el vigoroso señuelo de las miradas?
He aquí lo insospechado, lo efímero.
He aquí cordialmente las manos
como abejas seduciendo el velo
agitando la herida clamorosa
de las formas incipientes,
aquí su luz de alma plena
desde su inmaculada existencia
que tributo calladamente ante mi verso.
Tu rostro me sospecha calladamente.
Tu silencio me resguarda junto a ti.
Tu alma me aferra me cautiva
viviéndome alegremente enternecida.
¿Qué naturaleza te forma disciplinada?
¿Que amalgama de sueños cautivaron
el vigoroso señuelo de las miradas?
He aquí lo insospechado, lo efímero.
He aquí cordialmente las manos
como abejas seduciendo el velo
agitando la herida clamorosa
de las formas incipientes,
aquí su luz de alma plena
desde su inmaculada existencia
que tributo calladamente ante mi verso.
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