Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Luz de sábana,
luz desnuda de sábana
traslúcida incolora al viento.
El grito de la desnudez es viento.
El grito del deseo se apaga
con una dosis doble de paracetamol edulcorante.
Los brazos son altibajos cuando miras
colores complementarios al fondo.
Yo te había mirado como una musa inerte.
Eras callada y eras inerte: Una canción
y me ebulle la sangre; pero no es canción.
Era sólo el conteo de tu espacio.
Ya en el silencio de cuerda, de péndulo
la luz es una cuerda al aire,
el vestido en el cuello es un vestigio,
lo nutriente de los labios son estrías,
lo saludable de la piel encuentra espacio
y era importante: Era una afición al cuerpo,
la adicción a la envoltura lisa y cómoda:
el roce de las almas.
luz desnuda de sábana
traslúcida incolora al viento.
El grito de la desnudez es viento.
El grito del deseo se apaga
con una dosis doble de paracetamol edulcorante.
Los brazos son altibajos cuando miras
colores complementarios al fondo.
Yo te había mirado como una musa inerte.
Eras callada y eras inerte: Una canción
y me ebulle la sangre; pero no es canción.
Era sólo el conteo de tu espacio.
Ya en el silencio de cuerda, de péndulo
la luz es una cuerda al aire,
el vestido en el cuello es un vestigio,
lo nutriente de los labios son estrías,
lo saludable de la piel encuentra espacio
y era importante: Era una afición al cuerpo,
la adicción a la envoltura lisa y cómoda:
el roce de las almas.
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