Fue entre los peces, sí, lo había olvidado. El azul,
el que llena de esperanza el vacío y envuelve en murmullos palabras preciosas, el que acaricia a mis inactivas algas y despoja la remolona cabellera de esta triste gravedad, hundiéndola en el centrípeto torbellino de la mente inquieta.
Es el azul que surge de entre ondas de presión amable, y me arrastra siempre lejos, lejos de la costa tan conocida, de las piedras tan gastadas.
Es él, ahora lo recuerdo, el que me condujo a mi isla, cuando aún era sólo una triste isla a la deriva del tiempo.
el que llena de esperanza el vacío y envuelve en murmullos palabras preciosas, el que acaricia a mis inactivas algas y despoja la remolona cabellera de esta triste gravedad, hundiéndola en el centrípeto torbellino de la mente inquieta.
Es el azul que surge de entre ondas de presión amable, y me arrastra siempre lejos, lejos de la costa tan conocida, de las piedras tan gastadas.
Es él, ahora lo recuerdo, el que me condujo a mi isla, cuando aún era sólo una triste isla a la deriva del tiempo.