gonzaleja
Poeta asiduo al portal
Traigo la boca llena de humedad y corales,
desgastada de besos y luciérnagas mudas,
de llamas solitarias, multitud y cristales,
con la voz del ensueño de las tardes desnudas.
Traigo musgos y líquenes, diapasón y vocales,
de una hoguera, quemadas, policromas y crudas,
en un pozo caídas, con regusto a metales,
dulcemente sensibles, sin embargo tan rudas.
Traigo luz en el alma, y en el aire laudes
y en el cuello prendida, sin gobierno y sin rienda,
una lengua plagada de un sinfín de inquietudes.
Conciliábulo y caos luego de una contienda,
y en los húmedos labios, de maldad y virtudes,
un puñado de versos que la noche me ofrenda.
desgastada de besos y luciérnagas mudas,
de llamas solitarias, multitud y cristales,
con la voz del ensueño de las tardes desnudas.
Traigo musgos y líquenes, diapasón y vocales,
de una hoguera, quemadas, policromas y crudas,
en un pozo caídas, con regusto a metales,
dulcemente sensibles, sin embargo tan rudas.
Traigo luz en el alma, y en el aire laudes
y en el cuello prendida, sin gobierno y sin rienda,
una lengua plagada de un sinfín de inquietudes.
Conciliábulo y caos luego de una contienda,
y en los húmedos labios, de maldad y virtudes,
un puñado de versos que la noche me ofrenda.
Última edición: